La evolución es un hecho y una teoría

por Laurence Moran, Ph.D.

Profesor del Departamento de Bioquímica, Facultad de Medicina. Universidad de Toronto, Canadá

Traducción y subtítulos por Felipe Elgueta Frontier, BQ

Publicado originalmente en inglés en The Talk.Origins Archive

 

Cuando las personas ajenas al campo de la biología hablan acerca de la evolución biológica, a menudo confunden dos aspectos diferentes del mismo término. Por una parte, está la pregunta acerca de si los organismos modernos han evolucionado a partir de organismos ancestrales más antiguos, o si las especies modernas continúan cambiando con el tiempo. Por otro lado, están las preguntas acerca del mecanismo de los cambios observados... ¿cómo ocurrió la evolución? Los biólogos consideran la existencia de la evolución biológica como un hecho. Puede demostrarse que ocurre hoy, y la evidencia histórica de que ocurrió en el pasado es arrolladora. Sin embargo, los biólogos admiten fácilmente que están menos seguros acerca del mecanismo exacto de la evolución; existen varias teorías acerca de este mecanismo.


Charles Darwin ridiculizado en una caricatura de su época.

Teoría versus hecho

Stephen J. Gould lo ha planteado mejor que nadie:

En la lengua vernácula estadounidense, a menudo la palabra "teoría" significa "hecho imperfecto" y es parte de una jerarquía de confianza descendente que va desde el hecho a la teoría, luego a la hipótesis y finalmente a la conjetura. De ahí el impacto que ha tenido el argumento de los creacionistas: la evolución es "sólo" una teoría y actualmente hay un intenso debate en torno a muchos de sus aspectos. Si la evolución es menos que un hecho, y los científicos ni siquiera pueden ponerse de acuerdo acerca de la teoría, entonces ¿qué confianza podemos tener en ella? De hecho, el Presidente Reagan se hizo eco de este argumento ante un grupo evangélico en Dallas cuando dijo (en lo que yo seriamente espero haya sido tan sólo parte de la retórica de campaña): "Bueno, es una teoría. Sólo es una teoría científica, y en años recientes ha sido cuestionada en el mundo de la ciencia; es decir, la comunidad científica ya no la considera tan infalible como antes".

Bueno, la evolución sí es una teoría. Pero también es un hecho. Y los hechos y las teorías son cosas diferentes, no los peldaños de una escala jerárquica de certeza creciente. Los hechos son los datos del mundo. Las teorías son estructuras de ideas que explican e interpretan los hechos. Los hechos no desaparecen cuando los científicos debaten teorías rivales para explicarlos. La teoría gravitacional de Einstein reemplazó a la de Newton en el siglo veinte; pero las manzanas no se quedaron suspendidas en el aire esperando el resultado. Y los humanos evolucionaron desde antepasados similares a los monos; no importa si lo hicieron a través del mecanismo propuesto por Darwin o por algún otro que todavía no se haya descubierto.

Es más. Un “hecho” no implica “certeza absoluta”; no existe tal cosa en este complejo y emocionante mundo. Las demostraciones finales de la lógica y la matemática fluyen deductivamente a partir de las premisas propuestas y sólo logran certeza porque no se refieren al mundo empírico. Los evolucionistas no pretenden poseer una verdad perpetua, aunque los creacionistas sí lo hagan a menudo (y luego nos acusen falsamente de usar un estilo de argumentación que ellos mismos propician). En ciencia, “hecho” sólo puede significar “confirmado hasta tal grado que sería perverso no otorgarle una aprobación provisoria”. Yo supongo que las manzanas podrían empezar a subir mañana; pero dicha posibilidad no amerita el mismo tiempo en las aulas de física.

Desde un principio, los evolucionistas hemos sido muy claros acerca de esta distinción entre hecho y teoría, aunque sólo sea porque siempre hemos reconocido cuán lejos estamos de entender completamente los mecanismos (teoría) a través de los cuales ocurrió la evolución (hecho). Darwin continuamente destacó la diferencia entre sus dos grandes logros, tan importantes como independientes: establecer el hecho de la evolución y proponer una teoría (la selección natural) para explicar el mecanismo de la evolución.

Stephen J. Gould, “Evolution as Fact and Theory” [“Evolución como hecho y teoría”]; Discover, mayo de 1981

El debate es en torno a los mecanismos

Gould está exponiendo la visión que prevalece en la comunidad científica. En otras palabras, los expertos en evolución consideran que es un hecho. Ésta no es una idea que se haya originado con Gould, tal como lo indican las siguientes citas:

Intentaré dejar absolutamente claro qué es lo que se ha establecido más allá de toda duda razonable y qué es lo que necesita mayor estudio, con respecto a la evolución. Los únicos que pueden tener dudas acerca de la evolución como un proceso que siempre ha sucedido en la historia de la tierra, son aquellos que ignoran la evidencia o se resisten a aceptarla debido a bloqueos emocionales o a un declarado fanatismo. En cambio, los mecanismos que causan la evolución ciertamente necesitan ser más estudiados y esclarecidos. No hay ninguna historia alternativa a la evolución que resista el examen crítico. Sin embargo, constantemente estamos aprendiendo nuevos e importantes hechos sobre los mecanismos evolutivos.

Theodosius Dobzhansky,"Nothing in Biology Makes Sense Except in the Light of Evolution" [“En la biología, nada tiene sentido excepto a la luz de la evolución”], American Biology Teacher, vol. 35 (marzo 1973) reimpreso en “Evolution versus Creationism”, J. Peter Zetterberg ed., ORYX Press, Phoenix AZ 1983

Y también:

Es hora de que los estudiosos del proceso evolutivo, sobre todo aquellos que han sido mal citados y utilizados por los creacionistas, declaren claramente que la evolución es un hecho, no una teoría, y que lo que es objeto de debate en la biología son preguntas acerca de detalles del proceso y la importancia relativa de diferentes mecanismos de evolución. Es un hecho que la tierra cubierta de agua líquida tiene más de 3.6 mil millones de años. Es un hecho que la vida celular ha existido durante por lo menos la mitad de ese período, y la vida multicelular organizada, desde hace 800 millones

Representación de una "dinoave", un dinosaurio alado cuyo hallazgo confirmó la teoría de que las aves descendieron de dinosaurios depredadores llamados "terópodos" (Fuente: Museo de Historia Natural, Londres)
de años por lo menos. Es un hecho que las principales formas de vida ahora presente en la tierra no estuvieron en absoluto representadas en el pasado. No había aves ni mamíferos hace 250 millones de años. Es un hecho que las principales formas de vida del pasado ya no existen. Había dinosaurios y Pithecanthropus, y ahora no hay ninguno. Es un hecho que todas las formas de vida provienen de formas de vida previas. Por consiguiente, todas forma de vida del presente surgieron de formas ancestrales que eran diferentes. Las aves surgieron de animales que no eran aves, y los humanos, de seres no humanos. Ninguna persona que pretenda tener alguna comprensión del mundo natural puede negar estos hechos, más de lo que pueda negar que la tierra es redonda, gira sobre su eje y orbita en torno al sol.

Las controversias sobre la evolución se sitúan en el ámbito de la importancia relativa de diversas fuerzas que moldean el proceso evolutivo.

R. C. Lewontin "Evolution/Creation Debate: A Time for Truth", Bioscience 31, 559 (1981) reimpreso en “Evolution versus Creationism”, op cit.

Este concepto también aparece explicado en los libros introductorios de biología que se usan en universidades (y en algunas de las mejores escuelas secundarias). Por ejemplo, en algunos de los mejores libros de texto encontramos:

Hoy, casi todos biólogos reconocen que la evolución es un hecho. El término teoría ya no es apropiado, excepto para referirse a los diversos modelos que intentan explicar cómo evoluciona la vida... es importante entender que las preguntas actuales sobre cómo evoluciona la vida, de ninguna manera implican alguna discordancia en torno al hecho de la evolución.

Neil A. Campbell, Biology, 2 ed., 1990, Benjamin/Cummings, pág. 434

Y también:

Desde la época de Darwin, se ha acumulado una enorme evidencia adicional que apoya el hecho de la evolución: que todos los organismos vivientes presentes hoy en la tierra han surgido de formas más tempranas en el curso de la larga historia de tierra. De hecho, toda la biología moderna es una confirmación de esta relación entre las numerosas especies de seres vivientes, así como de su gradual divergencia en el transcurso de tiempo. Desde la publicación de “El Origen de Especies”, la pregunta importante en torno a la evolución, hablando científicamente, no ha sido si ésta ha tenido lugar. Ése ya no es un problema para la inmensa mayoría de biólogos modernos. Hoy en día, las preguntas centrales que siguen fascinando a los biólogos se refieren a los mecanismos por los cuales ocurre la evolución.

Helena Curtis y N. Sue Barnes, Biology, 5a. ed. 1989, Worth Publishers, pág. 972

Uno de los mejores libros introductorios sobre evolución (no ya de biología introductoria) es el de Douglas J. Futuyma, quien hace el siguiente comentario:

Es necesario decir algunas palabras acerca de la “teoría de la evolución”, que la mayoría de la gente cree que es la aseveración de que los organismos han evolucionado a partir de ancestros comunes. En el habla cotidiana, "teoría" a menudo significa una hipótesis o incluso una mera especulación. Pero en ciencia, "teoría" significa "una declaración de lo que se considera como las leyes, principios o causas generales de algo conocido u observado", tal como lo define el Diccionario de Inglés Oxford. La teoría de la evolución es un cuerpo de aseveraciones interconectadas acerca de la selección natural y los otros procesos que se piensa que causan la evolución, así como la teoría atómica de la química y la teoría newtoniana de la mecánica son cuerpos de aseveraciones que describen las causas de fenómenos químicos y físicos. En cambio, la afirmación de que los organismos han descendido, con modificaciones, a partir de ancestros comunes (la realidad histórica de la evolución) no es una teoría. Es un hecho, tan plenamente como lo es el movimiento de la tierra en torno al sol. Al igual que el sistema solar heliocéntrico, la evolución empezó como una hipótesis y alcanzó la "factualidad” cuando la evidencia a su favor llegó a ser tan fuerte que ninguna persona informada e imparcial pudo negar su realidad. Hoy en día, ningún biólogo pensaría en enviar a publicación un artículo titulado “ Nueva evidencia de la evolución”; simplemente esto no ha sido tema desde hace ya un siglo.

Douglas J. Futuyma, Evolutionary Biology, 2a. ed., 1986, Sinauer Associates, p. 15

Discusiones, confusiones y porfías

Hay lectores de estos grupos de discusión [en Talk.Origins] que rechazan la evolución por razones religiosas. En general, estos lectores se oponen tanto al hecho de la evolución como a las teorías acerca de sus mecanismos, aunque algunos anti-evolucionistas han llegado a comprender que hay una diferencia entre estos dos conceptos. Ésa es la razón de por qué vemos que algunos de los principales anti-evolucionistas admiten el hecho de la "microevolución": ellos saben que la evolución puede ser demostrada. Estos lectores no se dejarán convencer acerca de la “factualidad” de la (macro)evolución por medio de ningún argumento lógico, y es una pérdida de tiempo intentarlo. Lo más que podemos esperar es que entiendan el argumento al que se oponen. Incluso esta simple esperanza rara vez se cumple.

Hay algunos lectores que no son anti-evolucionistas pero aún afirman que la evolución es "sólo" una teoría que no puede demostrarse. Este grupo necesita distinguir entre el hecho de que la evolución ocurre y la teoría acerca del mecanismo de la evolución.

También necesitamos distinguir entre los hechos que son fáciles de demostrar y aquellos que son más circunstanciales. Entre los ejemplos de evolución que son fácilmente apreciables están el hecho de que las poblaciones modernas están evolucionando y el hecho de que dos especies estrechamente relacionadas compartan a un antepasado común. La evidencia de que el Homo sapiens y el chimpancé comparten a un antepasado común reciente, entra en esta categoría. Hay tanta evidencia que apoya este aspecto de la evolución de los primates, que califica como un hecho según cualquier definición común de la palabra "hecho".

En otros casos, la evidencia disponible es menos sólida. Por ejemplo, todavía se están determinando las relaciones entre algunos de los principales phyla. También, la afirmación de que todos los organismos han descendido de un solo antepasado común está fuertemente apoyada por la evidencia disponible, y no hay ninguna evidencia en contra. Sin embargo, todavía no es apropiado denominarlo un "hecho", puesto que hay alternativas razonables.

Finalmente, existe un argumento epistemológico en contra de la evolución como hecho. Algunos lectores de estos grupos de discusión señalan que nada en ciencia puede ser jamás "probado" y esto incluye la evolución. Según este argumento, la probabilidad de que la evolución sea la explicación correcta de la vida como la conocemos, puede acercarse al 99.9999... 9% pero nunca será 100% . Así, la evolución no puede ser un hecho. Este tipo de argumento podría ser apropiado en una clase de filosofía (es esencialmente correcto) pero no lo es en el mundo real. Un " hecho", tal como lo señalara Stephen J. Gould (véase más arriba), significa algo que es tan altamente probable que sería tonto no aceptarlo. Este argumento también ha sido planteado por otros que rebaten a los epistemólogos quisquillosos.

El científico honrado, al igual que el filósofo, le dirá que nada puede demostrarse ni se ha demostrado totalmente con un 100% de certeza, ni siquiera que usted o yo existimos, ni nadie más excepto él mismo, ya que él podría estar soñándolo todo. De este modo, no hay una línea divisoria muy clara entre especulación, hipótesis, teoría, principio y hecho, sino sólo una diferencia a lo largo de una escala en el grado de probabilidad de la idea. Cuando decimos que una cosa es un hecho, entonces nosotros sólo queremos decir que su probabilidad es sumamente alta: tan alta que no nos molesta la duda acerca de eso y estamos dispuestos a actuar en consecuencia. Ahora, en este uso del término “hecho”, el único apropiado, la evolución es un hecho, porque la evidencia a su favor es tan voluminosa, diversa y convincente como en el caso de cualquier otro hecho bien establecido de la ciencia con respecto a la existencia de cosas que no pueden verse directamente, como átomos, neutrones o la gravitación solar....

La evidencia de la evolución se ha hecho tan enorme, ramificada y coherente que, si alguien pudiera refutarla ahora, mi concepción del orden del universo se vería lo bastante sacudida como para llevarme a dudar incluso de mi propia existencia. Si le parece, entonces, le concederé que, en sentido absoluto, la evolución no es un hecho, o más bien, no lo es más que el hecho de que usted esté oyendo o leyendo estas palabras.

H. J. Muller, "One Hundred Years Without Darwin Are Enough" ["Cien años sin Darwin son suficientes"], School Science and Mathematics 59, 304-305. (1959) reimpreso en “Evolution versus Creationism” op cit.

En cualquier sentido válido, la evolución es un hecho, pero hay varias teorías acerca del mecanismo de la evolución.-

 

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