Haití, el país olvidado
Con motivo de la violencia crisis política que sacude a Haití, hemos decidido difundir algunas informaciones que nos puedan ayudar a comprender las raíces del conflicto; esas raíces profundas que surgen de una historia de dos siglos de abandono. Puerta del Rebaño, febrero de 2004
El primer país de América que logró la independencia, Estados Unidos -en 1776- es hoy el Estado más rico del mundo. La siguiente colonia del continente que alcanzó la libertad -en 1804-, fue Haití, pero a diferencia de su antecesor, es el país más pobre del hemisferio occidental. Más que una paradoja, ambos casos dan un claro
ejemplo de que la prosperidad de un país no depende del tiempo
sino de las circunstancias históricas de su gestión interna
y sus relaciones con la comunidad internacional. Así lo afirman dos analistas consultados por BBC Mundo: Juan Carlos Moreno Brid, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Zenen Santana, de la universidad británica de Durham. Haití tiene uno de los principales índices de concentración de la riqueza y el sector económicamente más poderoso está formado principalmente por una elite de ascendencia francesa. "A pesar de que la independencia fue organizada por la mayoría negra, desde ese entonces, la población negra ha seguido siendo pobre y ocupando los escalones más bajos de la sociedad haitiana", señaló al respecto Santana. El analista internacional sostuvo que la situación de Haití es el resultado de procesos históricos y situaciones similares a las que se vivieron en la mayoría de los países de la región, como "las ocupaciones norteamericanas -a principios del siglo XX- y las dictaduras políticas".
El primer país negro del mundo En 1803, la mayoría de la población de la entonces colonia francesa eran esclavos negros, quienes se convirtieron en los protagonistas de las revueltas independentistas. Se logró la emancipación de Francia y la abolición de la esclavitud pero el sueño independentista de prosperidad y bienestar social, nunca llegó a los protagonistas de la revolución. "Si bien es cierto que hace dos siglos se dio la independencia política, la económica nunca se dio. De hecho, las condiciones económicas se volvieron muy desfavorables", señaló Moreno Brid, asesor regional de la CEPAL. En primer lugar, los demás países -hoy en día "la comunidad internacional"- siempre le tuvieron recelos. Según el escritor inglés Ian Thomson, "los países de Occidente trataron a Haití como un paria porque había tenido la temeridad de liberarse y nunca le iban a perdonar eso". Francia, por ejemplo, no reconoció a la nueva república hasta que ésta se comprometiera a pagar una abultada "compensación" por la pérdida de lo que había sido su colonia más próspera en todo el Caribe, responsable en el siglo XVIII del 75% de la producción mundial de azúcar.
Estados Unidos y las dictaduras A partir de 1915, los infantes de marina estadounidenses ocuparon a Haití durante casi 20 años. Luego, durante unos 30 años, Estados Unidos apoyó plenamente a la dinastía de los Duvalier, padre e hijo. que gobernaron el país entre 1957 y 1986. Es ahí justamente donde reside el segundo problema para el desarrollo de Haití. Muchas veces, sus propios gobernantes han sido los primeros en saquear las riquezas del país y en reprimir a sus compatriotas. Ellos tuvieron en Haití un control total sobre la sociedad y usaban cualquier método para mantener el poder. Ésa es una de las características que representa la historia de Haití en los últimos 200 años: dictadores políticos. El gobierno de los Duvalier -señalados como responsables de innumerables violaciones a los derechos humanos-, es también considerado como un ejemplo fiel de la relación entre autoritarismo y decadencia política. Además de la familia Duvalier, presidentes civiles y militares corruptos han hecho de Haití el país más pobre del hemisferio, donde la mortalidad infantil, la desnutrición y otros índices de salud y bienestar son cada vez más desastrosos.
Aristide La elección del sacerdote católico Jean-Bertrand Aristide a la presidencia en 1990 parecía ofrecer una nueva esperanza. Contaba con el apoyo masivo de los haitianos, no pertenecía a la elite del poder y tenía una reputación intachable. Desde ese momento, la figura de Aristide y sus aliados de la "Familia Lavalas" ha sido preponderante en la vida política de Haití. Sin embargo, la pobreza sigue en aumento. La desocupación en el campo ha obligado a miles de haitianos a dejar la agricultura para vivir hacinados en la capital, Puerto Príncipe, u otras ciudades. Los jóvenes de menos de 21 años, que suman la mitad de la población haitiana, se educan con la única certeza de que no tendrán trabajo. Y cientos de haitianos siguen tratando de escaparse del país en frágiles embarcaciones. Moreno Bird dice que "no sólo la producción está deprimida, sino que la inflación se ha disparado. En el 2003, llegó al 42%", añadió. Agregó que el acceso a capitales externos -de fondos de organismos internacionales- ha sido muy limitado, al estar condicionado por la inestabilidad política. Según datos de la CEPAL, el PIB per cápita en Haití es de US$469 anuales, que equivale a US$1,5 diarios. El 58% de la población es pobre y la expectativa de vida es de 52 años. La oposición política haitiana destaca la responsabilidad del propio gobierno en esta situación. Los opositores del llamado Grupo de los 184 acusan a Aristide de haber ganado las elecciones de 2000 de manera fraudulenta y de haber defraudado todas las expectativas del pueblo haitiano, de la misma forma que sus antecesores y temen que Aristide vaya a suspender o a hacer trampa en las elecciones legislativas de 2004 y que quiera presentarse a otra reelección en 2005. Con esta justificación, decidieron aumentar las protestas y presiones al gobierno de Aristide en las semanas anteriores al bicentenario (1° enero de 2004), para denunciar lo que consideran su ilegitimidad e impedir que él se perfile como el heredero auténtico de los héroes de la independencia. Las manifestaciones se han tornado cada vez más violentas en los últimos meses, especialmente en pueblos y áreas rurales como Gonaives o Cap-Haitien. Los grupos de oposición y los que apoyan al gobierno se han enfrentado en varias ocasiones, dejando varios muertos.-
Más información Haití: bicentenario y pobreza en BBC Mundo, 30 de diciembre de 2003 El secreto de Haití en BBC Mundo, 30 de diciembre de 2003 Claves: conflicto en Haití en BBC Mundo, 6 de febrero de 2004 El drama de Haití en El Siglo, febrero de 2004 Se extiende rebelión en Haití en El Siglo, febrero de 2004 El futuro de un Haití sin Aristide en El Mercurio, 29 de febrero de 2004
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