El proyecto Pascua Lama ampliado sufrió sin embargo un revés inesperado para los ejecutivos de la firma. Si bien el proyecto original fue aprobado por las autoridades, la empresa en su evaluación de Impacto Ambiental “olvidó” mencionar que los yacimiento estaban bajo los glaciares y las autoridades sólo se enteraron del “detalle” cuando el proyecto fue presentado a la comunidad del valle de Huasco que hizo notar el hecho, ante lo cual las autoridades exigieron a la empresa un insólito “Plan de Manejo de Glaciares”. Insólito, porque este plan no existía como instrumento de evaluación de impacto ambiental ni en Chile ni en el mundo, por el simple hecho de que la tendencia mundial es justamente a no tocar los glaciares, tal como lo señala el Protocolo de Kioto firmado por nuestro país.
Un ecocidio
Si bien este plan aún no ha sido presentado, la firma ya adelantó que planea “trasladar” 24 hectáreas de glaciares a dos kilómetros de distancia, utilizando, entre otras herramientas, máquinas bulldozer y explosivos. Para muchos, el mentado traslado de estas masas congeladas no es más que una pobre versión eufemística para la destrucción de los hielos eternos. Considerando además que no existe experiencia en el mundo que acredite que tales traslados son posibles sin dañar irreversiblemente esos glaciares y el entorno de éstos. Y es que no se trata sólo de masas de hielo, sino de complejos ecosistemas que se han construido bajo un delicado equilibrio durante millones de años. Al respecto son elocuentes las palabras del diputado Antonio Leal: “para explotar el mineral de oro, plata y cobre en esta zona habrá un movimiento de suelo de 8 millones de metros cúbicos, de 80 millones de toneladas de material, la construcción de un túnel de 2,7 kilómetros, el uso de 65 mil metros cúbicos de cemento, 12 mil toneladas de acero estructural, 4 mil placas de acero y 99 mil metros de tuberías. Todo ello no puede no provocar un enorme impacto a los glaciares adyacentes”. De hecho, en alrededor de 15 años de exploración, las faenas de la empresa –que incluso contempló la construcción de un camino en medio de un glaciar- han afectado seriamente a estas moles heladas. Según antecedentes de la Dirección General de Aguas, en un informe de enero de este año, los glaciares han disminuido entre un 50% y un 70% por estas actividades mineras. Manuel Baquedano, presidente del Instituto de Ecología Política, denuncia que "la destrucción de estos glaciares terminará con una capacidad importante de acopio de agua y esto se traducirá en una merma importante en el caudal de los ríos. Trasladar 300 mil metros cúbicos de hielo es algo que creo no se ha realizado nunca. La empresa dice que alguna vez se hizo en algunos territorios de la ex Unión Soviética, pero no ha entregado ningún antecedente que demuestre que es un sistema viable. Esto lo consideramos como un ‘ecocidio’, porque se destruye ecosistemas. Más aun ahora que en Los Alpes o Australia está contemplado crearles cubiertas a los hielos para protegerlos, y aquí donde hay cambios climáticos y se trata de zonas muy vulnerables eso no ha sido comprendido, sino que se hace lo contrario. Es francamente un desastre".
Responsabilidades políticas Este proyecto se hizo posible gracias al Tratado Minero entre Chile y Argentina, firmado por los presidentes Eduardo Frei y Carlos Menem el 29 de diciembre de 1997 y que permite la explotación de los yacimientos mineros que se encuentren en más del 70% de la zona fronteriza entre ambos países, cuestión que antes estaba vedada. Hoy el proyecto de la Barrick, como primer emprendimiento que se realiza bajo el manto de este acuerdo binacional, se presenta como un precedente frente a inversiones futuras; es decir, hoy una normativa permisiva con esta inversión sin duda pone en peligro otros ecosistemas altamente frágiles que se encuentran en la frontera y las comunidades locales que dependen de él.
Marcel Claude, director ejecutivo de Océana, señala que "esta minera no da un peso al fisco, no da trabajo, contamina. ¿Cuál es su aporte?, ¿por qué se le autoriza este tipo de proyecto?: porque hay influencias superiores. Estos proyectos no se definen en las regiones, se cortan en Santiago y en La Moneda, entonces está claro que la influencia de estos grandes capitales es poderosa en La Moneda. Aquí la Concertación tiene que saber explicar lo que está pasando. Hay una hipótesis que está circulando y es que hubo un acuerdo político entre la Concertación y las corporaciones multinacionales y los grandes grupos locales, de aceptar el advenimiento de esta democracia, como se ha administrado hasta ahora, a cambio de que la Concertación abriera las puertas de la minería. Ahí hay un pacto secreto que la Concertación debe saber explicar”.-
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