Ocho activistas por la justicia social internacional llegan a su quinto día sin ingerir alimento en Ginebra y en Amán, Jordania, para exigir justicia económica para Irak. Una exigencia central de este ayuno es que la deuda odiosa contraída por el gobierno de Saddam Hussein sea condonada de inmediato y sin imponer ninguna condición económica a cambio. Los reclamos por deudas contra Irak serían presentados ante un tribunal internacional de arbitraje. Este tribunal determinaría si la deuda es odiosa, es decir, si fue contraída por el régimen de Saddam Hussein para promover sus propios intereses a expensas del pueblo iraquí. Toda esa deuda odiosa sería condonada. Los activistas del Ayuno por la Justicia Económica para Irak también exigen que la condonación de la deuda sea concedida a Irak sin exigir ninguna condición económica a cambio. En particular, los participantes en el ayuno se oponen a cualquiera de las condiciones económicas que normalmente exigen el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros grupos internacionales. “Los miembros del Club de París han accedido a ‘perdonar’ el ochenta por ciento de la deuda de Irak, pero sólo bajo ciertas condiciones”, dice Jeff Leys, miembro de Voices in the Wilderness, quien está participando en el ayuno. “Pero sólo el treinta por ciento inicial sería ‘perdonado’ sin condiciones. El restante cincuenta por ciento requiere que Irak adopte y luego cumpla a cabalidad ciertas condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional. Incluso, puede afirmarse con buenas razones que ese treinta por ciento inicial representa sólo una parte del interés sobre la deuda que se acumuló después de 1991, cuando la imposición de sanciones económicas le hizo imposible a Irak efectuar algún pago de su deuda”. “¿Hasta cuándo castigará la comunidad internacional al pueblo iraquí por las acciones del régimen de Saddam Hussein? La deuda odiosa debe ser condonada ya”, concluye Leys.
Los participantes en el Ayuno por Justicia Económica para Irak realizan diariamente una vigilia, de 9:30 a.m. a 1:00 p.m., en la entrada de la sede de las Naciones Unidas en Ginebra. Aquellos que no ingerirán alimento desde el 16 de junio hasta el 30 de junio son: Kathy Kelly, fundadora de Voices in the Wilderness y dos veces nominada al premio Nobel de la paz; Justin Alexander, de Jubileo Irak; Rita Jankowska-Bradley, miembro del directorio de Jubileo EEUU y fundadora de la Coalición Jubileo en Montana; Leisa Faulkner, fundadora de la Coalición por la Democracia en Haití, miembro de los Demócratas Progresistas de Norteamérica y organizadora de School of the Americas Watch; Cathy Breen, miembro de la Comunidad de Trabajadores Católicos de la ciudad de Nueva York, quien ha viajado a Irak en numerosas ocasiones y estuvo presente en Bagdad cuando las fuerzas de ocupación de EE.UU. ingresaron a la ciudad; Cynthia Banas, quien vivió en Irak desde octubre de 2002 a mayo de 2003 como miembro de la iniciativa del Equipo de Paz de Irak para evitar la invasión del 2003 a Irak; Farah Mokhtarei, quien también fue miembro del Equipo de Paz de Irak; y Jeff Leys, organizador de Voices in the Wilderness.-
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