Citar como: http://www.puertachile.cl/sociedad/2005_desarme_chile.htm

 

Continúan tragedias con armas privadas

Extractado de Teletrece y La Nación

Publicado originalmente por diario La Nación, 13 de mayo de 2005

y Teletrece, 23 y 25 de mayo de 2005

 

Tras una nueva serie de dramas provocados por la tenencia de armas en los domicilios particulares, Carabineros y la Iglesia reiteraron el llamado a entregar estos artefactos, pues atentan contra la seguridad familiar más que ser una defensa ante la delincuencia.

A la consternación generada el pasado martes 10, por la muerte de una mujer baleada accidentalmente en la cabeza por su hijo, quien manipulaba el arma inscrita de su padre, se sumó dos días más tarde la tragedia desatada por un escolar en Renca.

Francisco Moreno Castillo (14), agobiado por una depresión surgida tras ser expulsado del colegio donde cursaba primero medio, decidió quitarse la vida. El instrumento escogido fue la escopeta calibre 12 que su padre mantenía en su habitación y que tenía legalmente inscrita; el arma que convivió casi 10 años con la familia.

“En la noche cuando nos acostamos, él se despidió de nosotros, pero no sospechamos nada. Estaba tranquilo y no nos dimos cuenta de que había sacado el arma. Seguramente lo tenía planificado y la sacó algunos días antes. Incluso revolvió los cajones del papá para buscar las balas”, relató Pamela Aracena, hermana de Francisco.

Hasta el lugar llegaron Carabineros de la Séptima Comisaría de Renca, a cargo del mayor Ronaldo Casanuevas, quien insistió en el extremo cuidado que se debe tener en la manipulación de armas y llamó a reflexionar en el sentido de tener una en los domicilios. “Mantener armamento sin el debido cuidado, ni los conocimientos necesarios, puede acarrear hechos lamentables como éste”, señaló.

Luego, el 24 de mayo, fue baleada Priscilla Gaete Contreras de 16 años. La adolescente recibió el disparo en el corazón cuando manipulaba un arma junto a su pololo de sólo 14 años. La menor fue trasladada de urgencia al Hospital Clínico de la Universidad de Chile, donde pasó toda la noche, y ya el miércoles 25 su condición mejoró notoriamente, aunque todavía existe el riesgo de una infección debido a que no hubo salida de proyectil.

La bala produjo una herida de un centímetro en la pared inferior del ventrículo derecho, una lesión que en la mayoría de los casos tiene consecuencias fatales. Esta vez, Priscilla salvó providencialmente, y todo por la inhabilidad de jóvenes que insisten en manipular armas.

Similar suerte corrió otra joven de catorce años en Antofagasta. La menor, de iniciales E.C.M., resultó herida de bala en la espalda, pero afortunadamente no tuvo consecuencias fatales. Lo insólito del hecho es que la persona que le disparó fue un vecino. Éste, de iniciales J.G.D., que posee antecedentes policiales y quien ya fue detenido por Carabineros, disparó a la joven porque, según él, la menor estaba haciendo mucho ruido.

 

Compromiso compartido

En Chile la tenencia de armas aumentó vertiginosamente en los últimos 12 años. De 150 mil armas inscritas en 1992 se incrementó a 700 mil en 2004, lo que se atribuye a la sensación de inseguridad debido a la delincuencia cada vez más violenta.

Esto, unido a los decomisos hechos por las policías a los delincuentes, advirtió al gobierno y al Parlamento las carencias de una legislación añeja, que no respondía a las necesidades actuales.

El 4 de mayo pasado, el Presidente Ricardo Lagos promulgó una nueva ley de armas, que establece un mayor control y endurece las penas para quienes las porten de manera ilegal, las fabriquen artesanalmente o las tengan sin inscribir. También se estipuló instancias para regularizar la tenencia y se indicó a las sedes militares y del Ministerio Público para entregarlas. Función que hizo extensiva a la Iglesia Católica.

“Las parroquias y capillas estarán abiertas a recibir armas de quienes no quieran entregarlas en forma anónima. Valoramos el desarme de personas, para evitar desgracias como las ocurridas en estos días”, anunció ayer el secretario general de la Conferencia Episcopal, Cristián Contreras.-

 

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