Citar como: http://www.puertachile.cl/sociedad/2005_desarme_brasil.htm

 

Crear paz sin fronteras

por Jorge Werthein
Doctor en Educación, Representante de la Unesco en Brasil

Publicado originalmente por diario El Sur, 15 de febrero de 2005

 

Más de 240 mil armas recogidas. Éste fue el saldo, hasta diciembre de 2004, de la Campaña Brasileña de Desarme, una de las más exitosas iniciativas desarrolladas en Brasil contra la violencia y de promoción de una cultura de paz. Son armas que fueron entregadas voluntariamente por ciudadanos que resolvieron cambiar una falsa garantía de seguridad por un proyecto sólido de construcción de la paz.

Los estados brasileños de Sao Paulo, Río de Janeiro, Paraná, Río Grande do Sul y Pernambuco, en número absolutos, y Sergipe, en términos relativos (proporcional a su población), fueron los que más armas recibieron. Los resultados son patentes: en Sao Paulo, los índices de homicidios cayeron 18%, mientras que en Curitiba, Capital de Paraná, se registró una reducción de 27% de los casos.

En Brasil, la campaña consiguió no sólo sacar del papel al Estatuto del Desarme -sancionado por el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva en diciembre de 2003- sino también generar conciencia en la población e iniciar un importante trabajo de educación para la paz entre los niños. Con el apoyo de organizaciones de la sociedad civil y de asociados del sector privado, se organizó una amplia campaña del llamado "desarme infantil", que promovió el cambio de armas de juguete por juegos no violentos, libros e historietas. Así se buscó estimular la imitación de comportamientos no violentos entre los niños, que acaban ejerciendo una influencia positiva sobre toda la familia, contribuyendo para el establecimiento de una sociedad más pacífica en el futuro.

Pero, para poner fin a la violencia en Brasil, no basta que actuemos dentro del territorio brasileño. Se sabe que la violencia no conoce fronteras. Aún más, ella puede realmente ser diseminada y ampliada. No podremos sentirnos seguros si la violencia se extiende entre naciones vecinas y hermanas, que tanto luchan por el desarrollo humano, social y económico de la región. Tampoco podremos tener nuestras conciencias tranquilas sin una acción cohesionada en defensa de la paz. Es necesario difundir prácticas exitosas, como la Campaña Brasileña del Desarme, y primar por la formulación de una estrategia regional por la paz.

 

Una campaña para toda Latinoamérica

Naciones asociadas en negociaciones económicas, como las del ámbito del Mercosur, pueden y deben también unir esfuerzos en defensa de la paz. La violencia latinoamericana tiene un perfil común a todos los países: está concentrada en los centros urbanos, tiene en el crimen organizado uno de sus principales fomentadores, es agravada por la dramática exclusión social y afecta principalmente a los jóvenes del sexo masculino entre 15 y 24 años, que en su mayoría mueren víctimas de homicidios por armas de fuego. Eso muestra la importancia de las campañas de desarme, que ayuden a la población a tomar conciencia de la falsa ilusión de seguridad proporcionada por la tenencia de un arma en la propia casa. Es posible obtener una expresiva adhesión de la población de los países latinoamericanos, de los gobiernos y de las organizaciones no gubernamentales para la promoción de una sociedad más pacífica y menos violenta. Si el problema es común, no hay razón que justifique la limitación territorial de las medidas de combate.

En ese sentido, la Unesco en Brasil se ha esforzado para repetir el éxito de la experiencia brasileña en otros países de la región. Comenzó llevando la idea al gobierno argentino, que, por medio del Ministerio de Educación y Ciencia y con gran sensibilidad y rapidez, lanzó la campaña "Cambiemos por la paz", iniciada con el cambio de armas de juguete por otros juguetes. En Argentina, la Unesco está colaborando con el Ministerio del Interior y el Ministerio de Educación, que se han dedicado a la construcción de una política nacional de seguridad, en la cual el desarme constituye uno de los principales elementos.


La violencia latinoamericana afecta principalmente a los jóvenes del sexo masculino entre 15 y 24 años, que en su mayoría mueren víctimas de homicidios por armas de
fuego. En la foto: Los alumnos de la Escuela Islas
Malvinas recuerdan a Sandra, Federico y Evangelina,
quienes fueron asesinados a tiros por un compañero.

Fuente: El Argentino   

 

Con toda seguridad el programa de desarme del gobierno argentino, que será llevado a cabo con el apoyo de la sociedad civil, tendrá impacto significativo en el cambio de hábitos de la población y en la reducción de los índices de violencia. Según estimaciones hechas en el país, 700 mil familias argentinas tienen armas en sus casas y habría 2,2 millones de armas registradas legalmente, además de otras cerca de 900 mil distribuidas por el mercado negro. Los números muestran que la sociedad argentina está en el camino correcto al lanzar una campaña nacional de desarme, al promover medidas educativas y al sumar esfuerzos de todos para cambiar esa realidad.

El resto de América Latina no puede perder el tren de la transformación social para la construcción de un mundo más pacífico y humano. Si la violencia no conoce fronteras, tratemos de probar que la paz tampoco

 

Sitios web:   IANSA     Desarme.org     Espacios

 

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