Citar como: http://www.puertachile.cl/sociedad/2004_tortura_eyzaguirre.htm

 

Afirmó que sólo el azar le permitió salvar la vida durante la dictadura

El testimonio del ministro Eyzaguirre

Publicado originalmente por La Nación, 3 de diciembre de 2004

con información adicional de El Sur, Las Últimas Noticias y El Diario Financiero

 


El ministro Eyzaguirre dijo que
"es la desigualdad la que
siembra el caldo de cultivo
para la violencia y el
extremismo político”.
Foto: La Tercera

 

 

 

“Yo les quiero decir que abracé exactamente las mismas causas y desarrollé las mismas acciones que a unos pocos amigos míos les significaron la muerte, a quienes tuve que llorar y enterrar, y que a muchos amigos le significaron la tortura”.

 

El mundo empresarial, definido muchas veces como calculador, gélido, competitivo y –en el caso chileno- muy imbricado con la herencia económica y política del régimen autoritario, premió este jueves 2 con un largo aplauso de casi cuatro minutos, el sentido y emocionante discurso del titular de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, al inaugurar éste Encuentro Nacional de la Empresa (ENADE) 2004, que se realizó en CasaPiedra bajo el sugerente título de Quid futurum advenid (lo que será).

El jefe del equipo económico -con lágrimas en sus ojos- apeló a los recuerdos de sus amigos muertos y torturados por la dictadura, para solicitar un gran esfuerzo transversal en la construcción de “una patria grande, libre, justa y solidaria”.

El secretario de Estado, tras delinear los desafíos de la economía para los próximos años, se salió de todo protocolo y despachó un fuerte llamado a terminar con la desigualdad. La alocución, que tuvo lugar sólo pocos días después de la difusión del informe sobre tortura de la Comisión Valech, fue calificada de pertinente y acertada por la mayoría de los 1.740 empresarios presentes que, se estima, reúnen al 70 por ciento del PIB chileno.

 

Mensaje

“Si acaso ustedes me conocen, me han notado más sombrío, y efectivamente lo estoy. El destino me puso la horrible tarea de ayudar al Presidente en las reparaciones para los 40 mil torturados en Chile durante el régimen militar. Yo les quiero decir que abracé exactamente las mismas causas y desarrollé las mismas acciones que a unos pocos amigos míos les significaron la muerte, a quienes tuve que llorar y enterrar, y que a muchos amigos le significaron la tortura”, afirmó ante una ENADE silenciosa.

“Sólo el azar me salvó de correr la misma suerte y gracias a eso pude estudiar y salvar mi vida, ir a Estados Unidos a los mejores centros de pensamiento del mundo, darme cuenta de que había terminado la guerra fría y que el paradigma ideológico extremo se batía en retirada; que no había conflicto, sino un juego de suma positiva entre los trabajadores y empresarios, entre señores consumidores y señores productores, entre presidentes (…),entre civiles y militares”. Yo tuve ese privilegio, otros no lo tuvieron”, subrayó luego Eyzaguirre visiblemente emocionado.

Agregó que “por eso he trabajado mucho más y a ustedes les quiero pedir que nos comprometamos todos con un clamor que sale de mi horror por construir una patria grande, libre y justa y solidaria, pero sobre todo justa y solidaria, porque es la desigualdad la que siembra el caldo de cultivo para la violencia y el extremismo político”.

A esa altura del discurso del ministro, en la sala principal de CasaPiedra no volaba una mosca, más aún cuando Eyzaguirre añadió que todos los sectores pueden aunar esfuerzos, “como un solo hombre, en torno a construir una patria grande, justa y solidaria, y así evitarles a los hijos de nuestros hijos y a los hijos de esos hijos, el tener que presenciar el horror que nosotros tuvimos que vivir”.

“No sólo debemos tener conciencia del respeto a los derechos humanos, sino además trabajar por superar la pobreza, porque la diferencia de ingresos que existe hoy nos puede hacer caer en extremismo político”, concluyó.

 

Explicación

Luego de su alocución, el siempre parco ministro de Hacienda, se retiró a su asiento en la testera de la sala, donde no pudo ocultar en su rostro la emoción contenida por sus recuerdos y por el fuerte aplauso de casi cuatro minutos que le brindaron los empresarios, que en algunos casos hasta se pusieron de pie. Luego, un poco más calmado, el ministro declinó identificar a sus conocidos afectados por el régimen militar. Sólo mencionó a su “gran amigo” José Manuel Parada, degollado por carabineros en 1985.

Sí reconoció que le costó mucho trabajo elaborar la propuesta de compensación económica para las víctimas de tortura cuyos testimonios se inscriben en el informe de la Comisión Valech. “No nos enseñan eso en la escuela de economía”, sostuvo.

Su explicación también ha tenido como destinatario al PS, cuyo presidente, Gonzalo Martner, le exigió el martes que no hablara sobre las indemnizaciones, luego que el ministro indicara que habrá que hacer ajustes “dolorosos” en los ministerios para obtener recursos. “Sin duda, el dolor de lo acaecido no puede ser comparado con dinero, es algo que desgraciadamente quedará con ellos, ojalá no sus hijos, de por vida. Sólo guiándose el Presidente en las recomendaciones de la comisión, ha pensado que todos los chilenos podemos contribuir a mitigar en algo ese dolor, que en ningún caso es una moneda de cambio por el horror de lo acaecido.

 

Desafíos económicos

Antes de su emotivo comentario, el ministro de Hacienda había terminado la conferencia inaugural del ENADE, en la que expuso su visión acerca de los desafíos que deberá enfrentar Chile para avanzar hacia el desarrollo.

En primer lugar mencionó la flexibilidad microeconómica, pero entendiéndola mucho más allá de la flexibilidad laboral.

“Debemos avanzar hacia más flexibilidad, es decir, instituciones que impidan que los privados vayan a pedir ayuda al Estado cuando les va mal, que los empresarios sean flexibles a hablar con los sindicatos y que los vean como un socio y no andar buscando causales de despido”, alegó Eyzaguirre. “Es una actitud, son instituciones que propendan a que en vez de dedicar nuestros esfuerzos para obtener protección del Estado o traspasar costos a terceros, cuando nuestro negocio se hace menos rentable, tengamos una cultura de movilidad una cultura de reentrenamiento”, dijo.

Y continuó, “una cultura de innovación. En vez de ir a la Comisión de Distorsiones hagamos un cambio tecnológico; un cambio de giro”. En este sentido mencionó varios ejemplos que van en la dirección contraria y algunos de ellos son promovidos por los mismos empresarios.-

 

Síntesis del informe: Propuestas de reparación

 

Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Sitio oficial)

 

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