Anteriormente, en Delhi, un refugiado Kachin había dicho: “Sentimos que nadie nos conoce”. Se estima que el pueblo Chin de Birmania, que comprende a más de 1 millón de personas, y el Kachin, son en un 90% cristianos. Como consecuencia de su fe cristiana, sufren la persecución por parte del gobernante régimen militar, el llamado “Consejo Estatal para la Paz y el Desarrollo” (SPDC), en tres frentes: étnico, político y religioso. Todavía la mayor parte de la comunidad internacional ignora esta situación. El Departamento de Estado de los EEUU clasificó a Birmania entre los seis peores violadores de la libertad religiosa en el mundo. Por ejemplo, ningún cristiano puede ascender hasta el rango de jefe de departamento en el gobierno local ni ser ascendido más allá del rango de mayor en el Ejército. La impresión de la Biblia está prohibida en el Estado Chin, y por ello sus habitantes introducen Biblias impresas en la India como contrabando. En 2001, se informó que el SPDC confiscó 16.000 Biblias y las quemó todas. Antes había cruces en las cumbres de los montes por todo el Estado Chin, que simbolizaban la fe de su pueblo. Según representantes Chin que se encuentran en la India, ahora no hay ninguna cruz en pie. Los lugareños han sido obligados a derribarlas y, en muchos sitios, han tenido que construir pagodas budistas en su lugar. En uno de los ejemplos más insidiosos de persecución, el SPDC ha enviado a centenares de "misioneros" budistas al Estado Chin en un esfuerzo por convertir a los Chin cristianos. Aquellos que se hacen budistas reciben privilegios: cupos en las mejores escuelas, que de otro modo les serían negados, o la exención del trabajo forzado que se verían obligados a realizar. Los agentes de la junta entran en los pueblos empobrecidos y ofrecen arroz a quienes se convierten. Las familias Chin y Kachin cristianas ven cómo les son arrebatados sus niños para ser ubicados en monasterios, donde les afeitan la cabeza y los convierten en monjes novicios. Esto se hace bajo el pretexto de darle una buena educación a los niños; pero nunca se le dice a los padres adónde se han llevado a sus hijos y nunca los vuelven a ver. También se ofrecen ascensos e incentivos a los soldados de la SPDC que se casan con una mujer Chin o Kachin cristiana.
Se requiere de un permiso previo para realizar cualquier reunión de más de cinco personas que no sea un culto dominical, y para cualquier nueva construcción o renovación. Desde 1994, no se ha autorizado la construcción de ninguna iglesia en el Estado Chin, pese a las numerosas solicitudes. Y, según un refugiado Kachin que vive en Delhi, el 29 de octubre del 2000 las autoridades cerraron el Instituto Bíblico de Myanmar y le ordenaron a los estudiantes destruir ellos mismos el edificio. La interrupción de los cultos dominicales es otro sutil ejemplo de los esfuerzos de la junta por minar las prácticas cristianas de los Chin. A menudo, las visitas de los oficiales de la SPDC a los pueblos Chin se realizan deliberadamente los días domingo o en algún día santo para los cristianos, y se le exige a los lugareños recibir al oficial en lugar de asistir a la iglesia. En un pueblo, se inauguró una nueva pagoda el mismo día de Navidad, motivo por el cual se realizó una celebración durante todo el día, lo que significó que los lugareños no pudieran celebrar juntos el nacimiento de Jesús. Como en el resto de Birmania, el trabajo forzado, según un refugiado Kachin, ocurre "todos los días" en las áreas Kachin y Chin. A menudo, el SPDC exige deliberadamente la realización de trabajo forzado durante las festividades cristianas. En Sabungte, por ejemplo, los soldados del Tatmadaw le ordenaron a los lugareños que trabajaran como cargadores para el Ejército desde el 20 de diciembre de 2003 hasta el 19 de enero de 2004, período correspondiente a la Navidad y el Año Nuevo. Debían transportar paquetes de 25 kg de arroz, municiones y morteros. En julio del año pasado, las tropas entraron a una iglesia en Hmun Halh en la mitad de un culto dominical, y le ordenaron a los líderes que salieran inmediatamente a trabajar como cargadores, lo que interrumpió la reunión. En otro ataque contra la religión, la cultura y la sociedad Chin, el SPDC ha importado deliberadamente grandes cantidades de alcohol crudo para venderlo en las calles. Los Chin no permiten el alcohol en su sociedad; pero los jóvenes han sido engañados por los soldados del Tatmadaw, quienes les venden un licor conocido como "O.B.", una mezcla de metanol y etanol traída de Rangún. Se vende a 1.000 kiats por botella, y los expertos médicos dicen que la substancia es tan fuerte que sería ilegal en Occidente. Es muy adictivo y causa graves daños físicos: toxicidad hepática, ictericia, daño cerebral y a veces la muerte. La adicción conduce al crimen y al deterioro social, y cuando los que consumen el alcohol beben demasiado, son arrestados y deben pagar una fianza de 5.000 kiats para su liberación. Afecta la asistencia a las iglesias, habiendo niños de tan sólo 12 años, adolescentes y matrimonios jóvenes que con frecuencia compran el licor los días domingo. "Ocasiona la destrucción del cuerpo, la mente, el espíritu y la sociedad", dijo un cristiano Chin. Los prisioneros de las áreas Chin y Kachin habitualmente son sometidos a torturas. El líder de una aldea, el señor Than Rawl, fue capturado por el SPDC en 1999. Había sido líder de la aldea de Bungkhua. El jefe de la aldea de Fungkah había enviado dos mensajeros a entregarle una carta al señor Rawl. Sin embargo, fueron interceptados por el SPDC. Luego, el pueblo de Bungkhua fue rodeado por soldados, quienes arrestaron a varios lugareños. El señor Than Rawl recibió la orden de cavar un agujero en la tierra; luego fue encadenado y obligado a pasar cuatro días y cuatro noches en el agujero sin comida, agua ni acceso a un baño. Cuando lo sacaron del agujero, los soldados le frotaron las piernas con una barra de hierro bajo la altura de las rodillas hasta exponerle el hueso, y luego lo colgaron de un árbol durante un día, con las manos atadas detrás de su espalda. Las sogas estaban tan apretadas alrededor de sus manos que causaron la hinchazón de sus brazos. Finalmente, aquella noche él y otros dos prisioneros decidieron realizar un intento de fuga, y lograron huir hacia la frontera hindú. Hasta la fecha, él no sabe cuál era el contenido de la carta del jefe de Fungkah.
Además de la persecución religiosa y cultural, los Chin y Kachin que deciden involucrarse en política lo hacen por su propio riesgo. El 6 de abril del año pasado, sólo un mes antes del intento de asesinato y la nueva detención de Aung San Suu Kyi, ella visitó Hakha. Se le advirtió a todos los funcionarios públicos que no asistieran a sus manifestaciones. Sin embargo, 20 de ellos desobedecieron la orden y, en una concentración de más de 3.000 personas, cinco de ellos estrecharon la mano de Aung San Suu Kyi. Más tarde, ese mismo día, tres de los cinco fueron arrestados, mientras las autoridades buscaban a los otros dos. Uno escapó a la India. "Todos los funcionarios públicos apoyan fuertemente a Aung San Suu Kyi y el movimiento democrático, pero se les prohíbe estrictamente involucrarse", dijo. "Tienen miedo. Se quedan en silencio para sobrevivir". Otro Chin resumió la situación cuando dijo: "La gente no se atreve a mencionar la palabra 'democracia' ". Pese a la persistente opresión, los Chin se aferran a su fe y su esperanza. Un Chin dijo que la persecución es como un resorte: "cuando lo presionan, las vueltas se juntan y se hacen más fuertes". Y el primer ministro del Estado de Mizoram, el área de la India que colinda con el occidente de Birmania, manifiesta su apoyo. "Cuando la casa del vecino se está quemando, uno no puede dormir apaciblemente", dijo. "Durante mucho tiempo, Birmania fue un ‘cuenco de un arroz’, pero el régimen militar lo ha destruido todo". Él habló de su disposición a ayudar a traer cambios. "Directa o indirectamente, podemos hacer mucho para que Birmania se convierta en un país democrático. Podemos abrirles los ojos".
Más sobre Birmania: Amnistía Internacional en Birmania (Myanmar) Christian Solidarity Worldwide en Birmania Christians Concerned for Burma
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