Citar como: http://www.puertachile.cl/sociedad/2004_bush_coalition.htm

 

Una coalición de creyentes por Bush
EEUU: Elecciones 2004

por Laurie Goodstein & William Yardley

Publicado originalmente en inglés por el New York Times, 5 de noviembre de 2004

Traducción de Felipe Elgueta Frontier

 


El apoyo del electorado católico parece haber sido
crucial para el triunfo de Bush. En la foto: Bush recibe
a líderes católicos en la Casa Blanca.

Si un fotógrafo de la Casa Blanca, dotado de un buen ojo para las tendencias religiosas en los Estados Unidos, estuviera documentando las actividades del presidente Bush durante los últimos cuatro años, éstas son algunas de las imágenes que mostraría en un álbum retrospectivo:

El presidente rodeado por una monja y un cardenal en una visita a una escuela urbana católico-romana; el presidente en la Casa Blanca mientras ve un filme sobre el Holocausto junto a un pequeño grupo de invitados conformado por líderes judíos; el presidente inclinando su rostro antes de dirigir la palabra ante una congregación evangélica.

Durante los últimos cuatro años, Bush ha estado ensamblando deliberadamente los bloques necesarios para edificar una formidable coalición de gente de fe. Pastor a pastor, rabino a rabino, y muchas veces cara a cara, Bush ha desarrollado relaciones con una amplia gama de líderes religiosos.

Y los frutos pudieron apreciarse este martes pasado. Pese a todo el crédito que se han atribuido los cristianos evangélicos, el señor Bush le debe su victoria a una fórmula que incluye a católicos conservadores, protestantes tradicionales, hispánicos, judíos y mormones.

Los estrategas del presidente apuntaron a mejorar su apoyo, no sólo entre los evangélicos sino también los católicos, judíos, hispánicos y afroamericanos, apelando a los miembros socialmente conservadores de cada uno de estos grupos, los que se sentían segregados y poco respetados por una cultura popular que, según ellos, trivializa la religión. En todos estos grupos, Bush ganó por una ventaja mayor que hace cuatro años, aunque el aumento observado entre los afroamericanos fue despreciable.

El aumento decisivo puede haber sido el registrado en el grupo de los católicos, quienes constituyen un 27 por ciento de los votantes. De acuerdo con las encuestas de votantes realizadas por Edison Media Research y Mitorfsky International, el presidente mejoró su apoyo en cinco puntos porcentuales entre los católicos, desde un 47 por ciento en la elección del 2000 a un 52 por ciento este año. En Ohio, donde la campaña de Bush envió miles de trabajadores de campo a iglesias católicas, el margen fue de un 55 por ciento contra el 43 por ciento del senador Kerry.

“En Ohio y Florida, el voto católico le ayudó al presidente a cruzar la meta”, dice Leonard Leo, un asesor católico de la campaña Bush-Cheney.

El señor Leo señala que a Kerry (el primer católico que se presenta como candidato presidencial demócrata desde 1960) no le fue tan bien entre los católicos como a Al Gore en el 2000. “Es un cambio bastante profundo”, dijo. “En el 2004 tuvimos a un católico como candidato demócrata, y los católicos le otorgaron menos apoyo que al presidente, que es metodista. Y esto en medio de una guerra en la que algunos católicos no estaban de acuerdo con el presidente”.

Al presidente también le fue mejor entre los votantes hispánicos: subió de un 35 por ciento en el 2000 a un 44 por ciento en el 2004. Hay más votantes hispánicos que hace cuatro años (que son entre el 6 y 8 por ciento del electorado), y muchos de ellos son católicos o evangélicos. Entre los hispánicos evangélicos, un 60 por ciento votó por el presidente; entre los católicos hispánicos este apoyo baja a un 39 por ciento (menos que entre los católicos en general).

El voto judío es pequeño (3 por ciento del electorado). Pero después de concentrar su atención en los judíos de estados clave como Florida, Ohio, Missouri y, cuando parecía competitivo, Nueva Jersey, el presidente aumentó su apoyo entre los judíos de un 19 por ciento en el 2000 a un 25 por ciento este año. Frank Luntz, un encuestador republicano, encontró que más de dos tercios de los judíos ortodoxos votaron por el presidente.

“Esto sugiere que la coalición de Bush no estuvo conformada sólo por evangélicos”, dice John C. Green, profesor de ciencia y director del Instituto Ray C. Bliss de Política Aplicada de la Universidad de Akron. “Incluyó una agrupación mucho mayor de personas religiosas más tradicionales, muchas de ellas ajenas a la tradición evangélica. Todos estos grupos comparten una tendencia a adoptar visiones tradicionales acerca del comportamiento sexual”.

Los votantes que se identificaron como cristianos blancos “renacidos” o evangélicos, constituyeron el 23 por ciento de los votantes este año. El 78 por ciento de ellos votó por el presidente, según las encuestas de Edison Media Research y Mitorfsky International. Por su parte, una encuesta realizada por el profesor Green mostró un aumento en el voto evangélico para el presidente Bush desde un 71 a un 76 por ciento este año.

Los afroamericanos fueron los únicos votantes que no respondieron masivamente a las propuestas de la campaña de Bush, dice Tony Carnes, sociólogo de la Universidad de Columbia que encuesta a líderes religiosos.

Él y varios ministros negros dijeron al ser entrevistados que aunque los republicanos estaban haciendo incursiones apelando a las enseñanzas bíblicas sobre el matrimonio homosexual y el aborto, era difícil influir en este bloque de votantes tradicionalmente demócrata. “Las bancas no están votando aún por los republicanos; pero sí los líderes eclesiales”, dice.


Imagen propagandística de dos próceres norteamericanos
orando por Bush Jr., rodeados de símbolos patrióticos
y con una cruz de fondo (Fuente: Ron Leon).

Hace cuatro años, dice Mike Hightower, director de la campaña Bush-Cheney en seis condados del noreste de Florida, algunos religiosos conservadores pueden haber desconfiado del señor Bush. Algunos pueden haber sido disuadidos de apoyarlo debido a las noticias difundidas a fines de la campaña del 2000 acerca de una ocasión en la que había sido arrestado por conducir ebrio.

“En estos cuatro años, han llegado a comprender que éste es un hombre con una fe grande y profunda, y todos coinciden en ello”, dijo el señor Hightower. “Ellos vieron a un hombre que no sólo hablaba acerca de cómo ser una persona religiosa, sino que lo vivía”.-

 

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