MACHISMO.- El sometimiento de la mujer islámica por el hombre no es tal, dice Asma Lamrabet. Lo que se vive en Afganistán responde a una minoría extremista.

 

Buscan derribar mitos sobre el Islam

por Pamela Elgueda

Publicado originalmente en El Mercurio, 24 de octubre de 2001

 

La ignorancia y la confusión han contribuido a expandir los mitos sobre la religión musulmana. Generalmente -explicó en un debate sobre el tema la doctora Asma Lamrabet-, se mezcla religión con costumbres.

 

Muchos mitos y confusiones rodean a la religión musulmana en Occidente. Historias alimentadas por la ignorancia y también por una interpretación errónea de su libro sagrado El Corán.

Para aclarar la diferencia entre leyenda y realidad, la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile organizó un debate acerca de los mitos en torno al Islam, tema sobre el cual expuso ayer la esposa del embajador de Marruecos en Chile, la doctora Asma Lamrabet.

Los mitos son múltiples y de origen desconocido. Pero se puede decir que en general éstos confunden religión con costumbres.

El primero que menciona la doctora Lamrabet es que Islam es sinómimo de árabe. Es cierto que El Corán fue revelado en árabe y en la región de Arabia, pero se trata de un mensaje universal. Al respecto, la académica e investigadora del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago, Olga Ulianova, hace notar que el país con mayor población musulmana, Indonesia, no es árabe.

Una segunda leyenda extendida sobre el Islam es que se trata de una religión intolerante que no admite la diferencia. La doctora Lamrabet precisa: La intolerancia va contra los principios fundamentales del Islam. El Corán subraya que nadie tiene el derecho de hacer ninguna imposición en los asuntos de la fe.

La profesora Ulianova matiza que en todas las grandes religiones del mundo existe algún grado de intolerancia, en la medida en que cada una considera que sólo ella puede llevar a la salvación. Hace notar, también, que en todas existen movimientos fundamentalistas.

Otro mito extendido es que las leyes islámicas son crueles. Ambas profesionales coinciden en que se confunden las costumbres tribales con leyes propiamente islámicas. Algunas interpretaciones humanas de El Corán han dado esa imagen de leyes duras y rígidas, hace notar la doctora Lamrabet, mientras que la investigadora Ulianova acota: Algunos Estados con tendencias fundamentalistas han interpretado la Sharia al pie de la letra. Y ahí es donde podemos hablar que los derechos humanos, tal como se entienden ahora, no se aplican.

 

Guerra santa

Una cuarta creencia común en Occidente es que el Islam se extendió por Oriente a punta de espada. La verdad es que se trató de una conquista cultural dada por la sencillez del mensaje, dice la esposa del embajador de Marruecos.

Olga Ulianova matiza en este punto que los procesos de difusión de las grandes religiones mundiales son similares, y si bien muchas veces se trató de influencia cultural, también hay que recordar que hubo elementos de conquista.

Un quinto mito mencionado por Asma Lamrabet es la idea de que sólo Occidente es civilizado. Al respecto, la investigadora de la Usach entrega un ejemplo: Mientras Europa vivía su período más oscuro de la Edad Media, en el gran Califato árabe había universidades y desarrollo de las artes.

Otro punto bastante difundido en Occidente es el Jihad o guerra santa. La doctora Lamrabet explica que el significado de Jihad es esfuerzo de resistencia. Sin embargo, la profesora Ulianova recordó que los grupos más radicales del fundamentalismo han usado la palabra Jihad como sinónimo de la guerra que los musulmanes deberían llevar contra los infieles.

Por último, la leyenda más difundida: las mujeres sometidas al machismo. La referencia para este mito es la experiencia de vida de las mujeres en Afganistán. Pero ésa es una minoría extremista, destaca la doctora. Y agrega un ejemplo: mientras los chilenos nos alegramos porque una mujer llegó a la Corte Suprema, en su país hace diez años que las mujeres entraron a esa institución.