Atentados en Londres: Nada que ver con la religión por Sher Khan, Presidente del Comité de Asuntos Públicos del Consejo Musulmán de Gran Bretaña Publicado originalmente en inglés por The Guardian, 8 de julio de 2005 Traducción de Felipe Elgueta Frontier
Aunque los perpetradores de este crimen han conseguido infligir daño y dolor a nuestra gran cuidad, no se debe permitir que destruyan aquello en lo que creemos. En la presentación ganadora ante el Comité Olímpico, Lord Coe distinguió a Londres de entre todas las demás postulantes al poner a la vista la riqueza de nuestra diversidad. El demostró, con ejemplos visuales, cómo la gente de culturas y credos tan diferentes puede forjarse una identidad que una a todos. Lo que estas atrocidades amenazan es nuestra capacidad para debatir, para estar en desacuerdo y, pese a ello, trabajar juntos por el bien común de nuestra sociedad mientras vivimos en paz. No podemos ni debemos permitir que nos ganen. El espíritu que unió a nuestra nación en nuestra campaña ante la difícil situación que atraviesa África y que nos unió contra las injusticias de nuestro mundo, debe llevarnos a superar y derrotar la maldad de aquellos que están dispuestos para cometer actos tan horrorosos. Hay personas que se atribuyen la responsabilidad por estas atrocidades, instando a la “nación del Islam y la nación árabe a celebrar” puesto que estos actos son en “represalia por las masacres que Gran Bretaña está cometiendo en Irak y Afganistán”. Estas personas mienten acerca de la religión. Sea cual sea la opinión que se tenga sobre la actual política exterior del Reino Unido, esto no puede usarse como excusa para asesinar a personas inocentes que simplemente se ocupan de sus actividades cotidianas. El Islam no autoriza semejantes asesinatos. De hecho, nadie con una fe genuina en Dios puede apoyar estos perversos actos. La búsqueda de la justicia no puede usarse como excusa para cometer injusticias en contra de los demás. Son personas que han perdido su camino en la vida las que han desafiado nuestros valores. Ante esto, debemos responder con una sola voz.
Dos de las áreas afectadas por los atentados tienen grandes comunidades musulmanas. De hecho, uno de cada siete londinenses es musulmán. Esto debiera hacernos entender a todos que los perpetradores de estos crímenes no creen en el valor de la vida, sea ésta la de un cristiano o un musulmán, de un judío o un hinduista, de un budista o un sikh. Para ellos, ninguna raza tiene valor tampoco. En lugar de ello, se deleitan sólo en la matanza indiscriminada de inocentes, y por eso todos somos sus víctimas. Sin embargo, sobre toda esta oscuridad, puede despuntar el alba. Aunque habrá algunos que usen estas atrocidades para sembrar la división y el odio, junto con algunos mensajes odiosos dirigidos a sitios web musulmanes ha habido muchos mensajes de preocupación. Son de gente que simplemente quiere extender una mano amiga y asegurarse de que, como musulmanes, no nos sintamos vulnerables ni expuestos, como ocurrió después de los atentados del 11 de septiembre. Ése es el gran espíritu de Londres y por eso estoy convencido de que los londinenses de todos los credos y de ninguno adoptarán una postura firme y decidida en contra de esta agresión.-
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