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Salmo 23
Jehová es mi pastor;
nada me faltará.
En lugares de delicados pastos
me hará descansar;
junto a aguas de reposo
me pastoreará.
Confortará mi alma;
me guiará por sendas de justicia
por amor de su nombre.
Aunque ande en valle
de sombra de muerte,
no temeré mal alguno,
porque tú estarás conmigo;
tu vara y tu cayado
me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí
en presencia de mis angustiadores.
Unges mi cabeza con aceite;
mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia
me seguirán todos los días de mi vida,
y en la casa de Jehová moraré
por largos días.
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Si el mercado es mi pastor,
siempre algo me faltará,
en sus fastuosos templos
me hará caminar sin reposo,
junto a las irresistibles ofertas
me rodeará,
me infundirá nuevos ánimos de comprar,
me guiará a través de liquidaciones
por amor a su lucro.
Aunque vaya por valles
de peligrosas deudas,
no siento temor alguno,
porque siempre habrá un crédito fácil a mi
lado.
El poder repactar la deuda cuantas veces quiera
me confortará.
Preparan ante mí
un banquete de posibilidades de tener,
unges mis tarjetas, chequeras y dinero,
hasta rebosar de deudas.
Las necesidades infinitas y el consumismo
me seguirán todos los días de mi vida
y en los malls habitaré endeudado
para siempre...
Pastor Hernán Mulato H.
Primera Iglesia Bautista, Concepción
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