Ralph Vaughan-Williams
Job, una mascarada para la danza

 

Entre 1927 y 1930, Vaughan-Williams escribió la música para un ballet basado en una serie de grabados de William Blake usados para ilustrar el libro de "Job". Cuando el proyecto de llevar este ballet a escena pareció fracasar, el compositor decidió modificar la obra y convertirla en una pieza de concierto con una orquestación mucho más grande que la usada normalmente para acompañar un ballet (incluyendo órgano y saxofón). Sin embargo, la pieza finalmente llegó a escena, con una coreografía de Ninette de Valois, y resultó ser una obra clave en el desarrollo del ballet en Gran Bretaña.

La música de este ballet es una de las más logradas del compositor. Mezcla de manera sorprendente ritmos y armonías que podrían parecer incongruentes; por ejemplo, las huestes celestiales bailan al son de danzas renacentistas, mientras que Satán se retuerce con violentas síncopas y disonancias propias del siglo XX.

El argumento del ballet da excesivo protagonismo a Satán, como único responsable del injusto sufrimiento de Job; incluso se le inventan apariciones no bíblicas. Lo cierto es que Satán sólo interviene en los primeros dos capítulos del libro de Job; en los cuarenta restantes, el sufrimiento de Job está a cargo de sus tres "amigos", quienes lo sofocan con su legalismo religioso y su lógica retributiva (ésa que dice: "si Dios lo hace sufrir, por algo será...") en lugar de darle su comprensión y apoyo. Por supuesto que habría sido muy difícil convertir en ballet esos cuarenta capítulos de magistral debate teológico entre Job, sus tres amigos, el joven Eliú y el mismísimo Jehová ...

 

Grabación recomendada:
London Philharmonic Orchestra / Vernon Handley, director
Sello EMI EMINENCE


Sinopsis del ballet

Escena I :
Introducción: ¿Te has fijado en mi siervo Job? (Job 1.8)
Job y su familia, tranquilamente sentados. Les rodea numeroso ganado.

Sarabanda de los Hijos de Dios
Satán entra sin ser visto y clama al cielo, que se abre para mostrar a Dios sentado en su trono, mientras la hueste celestial baila en torno a él. Satán propone a Dios que ponga a prueba la fe de Job. Dios le responde:
"Haz lo que quieras con todas las cosas de Job" (Job 1.12)


Escena II :
Danza del triunfo de Satán:
"Entonces Satán se retiró de la presencia del Señor." (Job 1.12)
El trono de Dios está vacío. Satán, frenético, se sienta en él.


Escena III :
Minueto de los Hijos de Job y sus esposas

"Cuando de pronto vino un viento del desierto y sacudió la casa por los cuatro costados,
derrumbándola sobre tus hijos. Todos ellos murieron." (Job 1.19)

Los hijos de Job celebran y danzan. Satán aparece y los destruye.


Escena IV :
El sueño de Job

"Me llenas de terror en mis sueños; ¡me espantas con pesadillas!" (Job 7.14)
Job duerme tranquilamente. Satán se inclina sobre él y le evoca terribles visiones que danzan alrededor suyo, presagiando las desgracias que vendrán.


Escena V :
Danza de los Tres Mensajeros (solo de oboe)

"Un hombre llegó a casa de Job y le dio esta noticia." (Job 1.14)
Los mensajeros anuncian a Job la destrucción de todos sus bienes, mientras la procesión fúnebre de los hijos de Job y sus esposas pasa junto a él. Job aún bendice a Dios.


Escena VI :
Danza de los Consoladores de Job (solos de saxofón contralto y órgano)

"Feliz el hombre a quien Dios reprende." (Job 5.17)
Satán introduce a los consoladores de Job, tres astutos hipócritas. Su danza es primero de aparente simpatía, pero gradualmente se transforma en rechazo e ira. Job maldice a Dios.

"Maldito sea el día en que nací." (Job 3.3)
Job invoca su visión de Dios. El cielo se abre y revela a Satán sentado en el trono de Dios. Job y sus amigos tiemblan de terror.


Escena VII :
Danza de la Juventud y la Belleza (Eliú) (solo de violín)

"Como yo soy joven y ustedes ancianos, no me atrevía a expresarles mi opinión." (Job 32.6)
Entra Eliú, que es joven y bello, trayendo a Job la comprensión de sus pecados

Pavana de los Hijos de la Mañana
"Entonces el Señor le habló a Job de en medio de la tempestad" (Job 38.1)
El cielo se vuelve a abrir y muestra a Dios sentado en su trono, mientras la hueste celestial baila en torno a él.


Escena VIII :
Gallarda de los Hijos de la Mañana

Satán clama a Dios otra vez, pero es expulsado por los Hijos de la Mañana.

Danza del Altar
"Mi siervo Job orará por ustedes." (Job 42.8)
Job y sus parientes construyen un altar y alaban a Dios con instrumentos musicales. La danza celestial continúa.


Escena IX : Epílogo
"Dios bendijo a Job en sus últimos años más abundantemente que en los anteriores." (Job 42.12)
Job, ya viejo, sentado tranquilamente junto a su familia. Bendice a sus hijos.