Ralph Vaughan-Williams
No deja de sorprender que un compositor tan británico como Vaughan-Williams haya escrito esta música sensual, con reminiscencias orientales. La atmósfera creada por las vocalizaciones del coro evoca en forma palpable el erotismo del Cantar de los Cantares, ese memorable homenaje al amor de pareja, vivido con la plenitud para la cual lo creó Dios.
La suite fue completada durante el año 1925. Tiene una extensión de veinte minutos y consta de seis partes, cada una inspirada en un fragmento del citado libro bíblico. El título de la pieza proviene de la traducción latina del versículo 2 del primer capítulo:
Ego flos campi
Grabación recomendada:
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