Citar como: http://www.puertachile.cl/iglesias/2005_maremoto_cmi.htm

 

Líderes ecuménicos reflexionan sobre el tsunami

por Henrike Müller, vicaria de la Iglesia Evangélica Luterana en Hannover

Publicado originalmente por el Consejo Mundial de Iglesias


10 de febrero de 2005

 


En Tailandia, la isla de Phuket, importante foco turístico,
   sufrió grandes daños. Foto: AP/BBC Mundo

Hace casi dos meses, un tremendo maremoto cerca del litoral de Sumatra causó gigantescas olas que devastaron grandes extensiones de la costa del sudeste asiático y del este de África. La estela de destrucción dejó más de 220 mil muertos y una cifra superior a medio millón de heridos. La ayuda de emergencia fue proporcionada de manera casi instantánea por gobiernos y organizaciones de todo el mundo. Una mirada retrospectiva a las semanas que siguieron al 'tsunami' permite hacer una primera evaluación de las reacciones de las iglesias y de la solidaridad mostrada por personas y países no afectados por el desastre. Es tiempo también de proponer, desde el punto de vista de las iglesias, recomendaciones para un trabajo de reconstrucción sostenible.

 

 

Ayudar es una prioridad para las iglesias

Cuando el pastor luterano de la India Augustine Jeyakumar vio las noticias en la televisión durante sus vacaciones de Navidad en Cuddalore, decidió inmediatamente ir a la costa para ver lo que estaba pasando. "La gente corría hacia nosotros, llevaban todas sus pertenencias y gritaban 'Viene el mar, viene el mar!", relata, compartiendo sus primeras impresiones del día del tsunami.

"Cada día recibíamos nueva información", continúa. "Se encontraron cuerpos enterrados en la arena a tres metros de profundidad; otros fueron hallados a quince kilómetros de distancia de donde habían sido vistos por última vez. Las familias no sabían si sus parientes estaban aún vivos. Todo el mundo luchaba por cubrir las necesidades básicas diarias. Asistencia médica, suministro de alimentos, logística: nada era suficiente".

La Iglesia Evangélica Luterana Unida en India (UELCI) se puso en contacto de inmediato con la organización con sede en Ginebra Acción Conjunta de las Iglesias (ACT), una alianza de iglesias y organizaciones relacionadas que proporcionó una primera donación de ayuda de emergencia de unos 50 mil dólares estadounidenses. "Lo más necesario al principio era el apoyo económico, pero también el práctico", dice Jeyakumar, quien dirige la División de Acción Social de la UELCI. "Organizaciones no gubernamentales, tanto religiosas como laicas, al igual que individuos comprometidos ayudaron dando dinero, distribuyendo ropa, realizando entierros".

Para Jeyakumar, involucrarse en el trabajo de ayuda es una tarea prioritaria para las iglesias. "Si ocurre algo como el tsunami, está claro que la iglesia se ocupa de la gente, la asesora o le ofrece apoyo psicológico". Desde los orígenes del cristianismo -explica- la iglesia se ha ocupado de la gente necesitada, de los desfavorecidos y los pobres, como una tarea vital según el evangelio.

Gobiernos e individuos, organizaciones religiosas y laicas de todo el mundo proporcionaron una enorme cantidad de dinero para el trabajo de ayuda y reconstrucción. ¿Es necesaria una catástrofe como el tsunami para hacer visible la solidaridad en todo el mundo?

 

Los otros tsunamis

"Resulta muy fácil compadecerse de algo que ves en una pantalla de televisión", explica Ranjan Solomon, director ejecutivo de la Coalición Ecuménica para el Turismo (ECOT, por su sigla en inglés), con sede en Hong Kong. "Es tan obvio que esa gente sufre; pero ésta es sólo una de las catástrofes del mundo. Otras, como Darfur, Afganistán, Irak, son todavía peores. Pero aquellos lugares donde las personas se convierten en víctimas por razones políticas reciben mucha menos atención en términos de ayuda práctica. Es mucho más fácil sentirse cercano a la catástrofe humanitaria que siguió al tsunami, ya que no se tienen que tomar posiciones políticas".

Sin embargo, no son únicamente las catástrofes muy visibles las que hacen reaccionar a la gente en todo el mundo. "Hay muchos pequeños tsunamis en la vida diaria", enfatiza Jeyakumar. Como ejemplo, menciona la opresión de los Dalit en la India y la discriminación racial o por razón de sexo. Estos "pequeños tsunamis", menos visibles que los desastres naturales, se merecen al menos la misma solidaridad. "Ya se han hecho muchas cosas para superar los pequeños tsunamis, como el trabajo de defensa de esas causas y los programas de desarrollo que tratan de apoyar a quienes sufren injusticias. Pero es un largo camino y lleva tiempo reconstruir una sociedad en la que todos puedan vivir con dignidad", dice.

 

Reconstrucción con una mirada ecológica


La replantación de mangles puede proveer una protección natural contra los tsunamis.

Sobre el tema de la reconstrucción, Solomon tiene una clara visión de lo que debería hacerse en la zona del tsunami. Durante el quinto Foro Social Mundial (26-31 de enero, Porto Alegre, Brasil), la ECOT organizó junto a otros un seminario y un panel de discusión sobre el tema "Los desastres naturales y humanos amenazan la estabilidad de los pequeños estados insulares en desarrollo". Representantes de las áreas afectadas compartieron sus experiencias y recomendaciones para el trabajo de reconstrucción desde un punto de vista ecológico.

"La mayoría de las organizaciones humanitarias, al igual que las iglesias, proporcionaron mucho apoyo. Pero no tuvieron suficientemente en cuenta los efectos a mediano y largo plazo", dice Solomon. "Hubiera sido todavía más útil que la ayuda se hubiera puesto directamente en manos de las personas afectadas desde el principio, para asegurarse de que los esfuerzos de reconstrucción permanecen con ellos, aun cuando las organizaciones humanitarias y otras abandonen el lugar".

Según él, el trabajo de reconstrucción necesita un planteamiento claro que tenga en cuenta las particularidades ecológicas en el área específica. "No es solamente una cuestión de reconstruir casas y lugares turísticos. Todo lo que se construya puede ser fácilmente destruido de nuevo. Necesitamos pensar más bien en una ecología sostenible que, por ejemplo, incluya la replantación de mangles, árboles que servían originariamente como zona verde protectora a lo largo de las costas asiáticas".

Solomon también comparte las experiencias de algunas comunidades indígenas que lograron escapar del tsunami a tiempo gracias a que pudieron interpretar las canciones de los pájaros, el sonido del viento y el mar. "La ciencia y la tecnología no pueden resolver todos los problemas. Necesitamos redescubrir la ciencia del pueblo y necesitamos poner en práctica una ecología sostenible. Con una ecología más sostenible, puede que los efectos del tsunami hubieran sido menores".-

 

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