Septiembre es el mes que anuncia las Fiestas Patrias de Chile, la primavera y por ende el término de la época invernal. Es, también, el mes de la Biblia y, para el movimiento evangélico pentecostal, la conmemoración del “pentecostés criollo”. Es decir, la época en que tuvo lugar el gran avivamiento en la ciudad de Valparaíso en el año 1909, con la nueva experiencia del bautismo del Espíritu Santo y la manifestación de dones espirituales. El evento principal se realizó el domingo 12 en el Estadio Nacional de Santiago con la asistencia de autoridades de gobierno y representantes del parlamento. Asimismo en otros 34 recintos públicos del Note y Sur del país se realizaron actividades similares al de Santiago, con motivo de la celebración de los 95 años del pentecostalismo en Chile. El mensaje central estuvo a cargo del nuevo obispo de la Iglesia Metodista Pentecostal, Bernardo Cartes Venegas, quien expresó: “Estamos aquí, porque gracias al inmenso amor de Dios hemos pasado de muerte a vida. Alejados de Israel, gracias al plan divino, se abrió al mundo gentil la oportunidad bendita de recibir el evangelio de Cristo". Al término de la reunión el obispo Cartes expresó su satisfacción porque “hemos sido muy bendecidos porque a través del país hemos tenido una respuesta extraordinaria, para la gloria del Señor. Desde el extremo norte al extremo sur del país los encuentros han sido multitudinarios y muy bendecidos por el Señor”. El evento fue organizado por el movimiento “Chile para Cristo”. Esta nueva organización tiene el propósito de continuar con este tipo de actividades todos los años hasta la celebración del Centenario del Avivamiento Pentecostal en Chile, en 2009.
Actos de reconciliación
Entre las actividades previas a la celebración del 12 de septiembre, destacó una serie de visitas realizadas por el obispo Cartes y la directiva de la Iglesia Metodista Pentecostal a las máximas autoridades eclesiásticas pentecostales, invitándolos a un acto de perdón y reconciliación. El gesto se debe a que el amplio abanico de denominaciones (más de 1.500) ha tenido su origen en divisiones y posteriores subdivisiones. El primer cisma ocurrió cuando el misionero estadounidense Dr. Willis C. Hoover Kurt, actor y gestor de avivamiento, fue expulsado de la Iglesia Metodista Episcopal en Valparaíso. Entonces, junto a su congregación dio origen a la Iglesia Metodista Pentecostal, la cual posteriormente lo marginó, lo que lo llevaría a crear una nueva congregación, la Iglesia Evangélica Pentecostal. Estas iglesias son, numéricamente, las dos más grandes del país, de las cuales deriva la amplia gama de iglesias pentecostales chilenas. Los encuentros fueron muy emotivos, en un clima de amistad y confraternidad, lo que ha propiciado el éxito del movimiento “Chile para Cristo”. Después de 95 años de la división al interior de la Iglesia Metodista Episcopal de Valparaíso, que dio lugar al nacimiento de la Iglesia Metodista Pentecostal, sus líderes actuales decidieron reconciliarse en un acto celebrado el pasado 2 de septiembre. El acontecimiento tuvo lugar en el templo de la Iglesia Metodista de Chile, en la ciudad de Valparaíso. Estuvieron presentes el reverendo Bernardo Cartes, obispo de la Iglesia Metodista Pentecostal y el reverendo Pedro Grandón, Obispo de la Iglesia Metodista de Chile, así como obispos, pastores y líderes laicos de diferentes denominaciones y provenientes de varias regiones del país. Los asistentes desfilaron luego hacia la Iglesia Evangélica Pentecostal, donde se desarrolló un homenaje al reverendo Willis Hoover y posteriormente a la Iglesia Metodista Pentecostal del Cerro Larraín, donde se realizó un culto final de Acción de Gracias. Luis Pérez, pastor de la Iglesia Metodista, destacó que: "Hace 95 años una rama de la Iglesia Metodista fue desgarrada dolorosamente y plantada en terreno fértil que dio fruto a un nuevo y frondoso árbol. La separación fue producto quizás de la falta de doctrina, falta de conocimiento y falta de amor, pero Dios miró con agrado a ambas iglesias y las ha fructificado grandemente".
Un movimiento fructífero y diverso El movimiento pentecostal, nacido en 1909 en Valparaíso -primer puerto de Chile y ciudad declarada patrimonio cultural de la humanidad- es mayoritariamente autóctono, nacional. “Si bien es cierto que el instrumento fue un misionero extranjero, éste nace enraizado en nuestra cultura”, señaló el obispo Francisco Anabalón, moderador del Comité Nacional de Organizaciones Evangélicas (COE). También explicó que el pentecostalismo se caracteriza por “el gran énfasis en la persona y la obra del Espíritu Santo, con especial acento en la experiencia del bautismo del Espíritu Santo, manifestaciones del Espíritu Santo, ejercicio de dones del Espíritu Santo, sanidades divina y el gran fervor evangelizador de sus miembros”. Según cifras del Censo del año 2002, el 15 por ciento de la población chilena es evangélica. Pero, considerando que no se incluyó a los menores de 15 años y que muchas encuestas fueron mal clasificadas, pasando a la alternativa otras religiones, “se puede decir –expresó el sociólogo y académico Arturo Chacón– que el porcentaje de evangélicos en Chile se ubica sobre el 17 por ciento de la población... Y, de éstos, más del 80 por ciento pertenece al movimiento pentecostal”, acotó el profesor Chacón. El movimiento pentecostal en Chile ha dado vida a más de 1.500 iglesias a lo largo de todo el país, produciendo dos efectos aparentemente contradictorios. Primero, la existencia de una amplia gama de denominaciones evangélicas que dificulta el trabajo conjunto dentro de la sociedad y su inserción en el área político-administrativa. Segundo, esta misma diversidad les ha permitido sembrar la Palabra de Dios o pregonar el mensaje del Evangelio llegando a todas las ciudades y rincones del país. Conscientes de las limitaciones y de la riqueza que significa esta diversidad, líderes, obispos y pastores han hecho esfuerzos por levantar organizaciones que coordinen el accionar del movimiento evangélico y lograr, también, el debido reconocimiento de las autoridades del país, frente a los derechos de igualdad y equidad. Una de las primeras manifestaciones conjuntas del pueblo evangélico se inició hace 12 años cuando se constituyó el Comité Nacional de Organizaciones Evangélicas (COE), para promover la tramitación de la Ley 19.638, llamada Ley de Igualdad de Culto, la que fue aprobada en 1999.-
Extraído de ALC Noticias: Pentecostales celebran 95 años de presencia en Chile, 2 de septiembre de 2004 Pentecostales y Metodistas celebran histórico Acto de Reconciliación, 3 de septiembre de 2004 Movimiento Pentecostal celebra 95 años de presencia y testimonio, 13 de septiembre de 2004
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