Xiu-Xiu

 


  Reparto
Lu Lu
Lopsang
Gao Qiang

Guión y dirección
Joan Chen

 

Año 1999

Éste es un filme verdaderamente desgarrador. Aquí, la fotografía y la actuación son puestos magistralmente al servicio de una historia cruenta y, a la vez, tan sencilla como universal.

 

Es la historia de Xiu Xiu, una bella niña de 15 años; sólo una entre los casi 8 millones de jóvenes chinos que fueron enviados a trabajar en los campos más remotos del país durante la Revolución Cultural de Mao (1967-1976).

De pronto, Xiu Xiu se encuentra aislada en las estepas cercanas al Tibet, con la única compañía de Lao Jin, un solitario domador de caballos.

Reveladora es la escena en que Xiu Xiu le hace notar a su acompañante que "él no tiene nada". Lao Jin responde mostrándole una diminuta radio que apenas funciona.

Es cierto. Lao Jin vive como el más pobre de los pobres ... pero es libre. Vive lejos de la burocracia y de las estructuras de poder, lejos de los anti-valores de esa sociedad a la que Xiu Xiu anhela tanto regresar.

Ahora, Xiu Xiu es también una marginada. Descubre que no hay un lugar para ella en aquel que una vez fue su mundo ... a menos que lo compre.

Cuando Xiu Xiu empieza a vender su cuerpo a los burócratas del pueblo más cercano, descubrimos el aspecto más universal e inquietante de la historia: todo aquel que quiera adaptarse a un sistema opresivo y deshumanizante necesariamente debe abandonar su dignidad y prostituirse.

Como Jacob, cuando se dejó explotar por la casa de Labán durante veinte años, aunque él sólo debía trabajar siete para lograr su objetivo: la mano de Rebeca. La prostitución de Jacob es explícita en un pasaje en que sus esposas se lo intercambian por unas mandrágoras (Génesis 30:14-16).

Finalmente, Jacob comprende que debe volver a asumir el rol que Dios le había propuesto. El que se describe en la bendición que se perdió por robar la de Esaú: ser un nómade, un marginal, no tener nada pero vagar libremente por los campos. Esa bendición que parece maldición ante nuestros ojos, acostumbrados a admirar el poder económico y el status social. Esa bendición que Xiu Xiu no pudo reconocer.

 

En tierra estéril, sin rocío del cielo tendrás tu morada.
De tu espada vivirás y a tu hermano servirás.
Pero cuando sigas vagando libremente
sacudirás su yugo de tu cuello.

Génesis 27:40 (Traducción de Hans de Wit: Capítulo 7 de "He visto la humillación de mi pueblo")

 

Es el llamado de Dios a ser diferente. A no dejarse manipular por un sistema en el que todo se transa: la salud, la educación, el sexo, la dignidad de las personas (Apocalipsis 18:12-13). Es el llamado apocalíptico a mantenerse al margen, a no identificarse con "la bestia", a no ponerse "su marca". Es el llamado a adoptar aquella postura crítica que sólo se logra identificándose absolutamente con la voluntad de Dios, actitud que ha acarreado la marginación y persecución de los auténticos cristianos a lo largo de toda su historia.

Ese llamado que parece tan difícil de acatar, pero que es el único camino hacia la libertad y la salvación.-

 

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan,
y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo ...
porque así persiguieron a los profetas
que fueron antes de vosotros.

Mateo 5:11-12

 

F.E.F. / 2002