La edad del hielo

 


  Guión
Michael Berg
Peter Ackerman

Dirección
Chris Wedge

 

Año 2002

 

 

Ésta es la historia de una comunidad imposible, una manada inverosímil: es la historia de un milagro.

 

Todo se inicia cuando los caminos de cazadores y presas se entrecruzan y se invierten los roles. Entonces, es hora de decisiones cruciales. ¿Se vengará la presa del cazador? Ésa parece ser la respuesta natural y justa: “ojo por ojo”, nos recuerda un tigre diente de sable. Pero el hasta entonces apático y solitario mamut nos enseñará un camino distinto. Él no desea venganza por su sufrimiento, sino que este mismo dolor lo impulsa a evitar que los demás sufran también. Incluso, llega al extremo de arriesgar su propia vida para salvar a quien desea devorarlo.

¡Pero qué camino tan extraño es éste! “Es la ley de la manada”, nos responde el mamut. Y la manada de esta historia no surge por intereses comunes, sino opuestos. En su caminar aprenderán a ser una verdadera manada, a aceptar sus diferencias, a velar los unos por los otros, a ser una familia.

Es una historia de reconciliación, en la que el amor por los enemigos y la solidaridad con los débiles y amenazados transforma un mundo de violencia en uno de esperanza.

A eso fuimos llamados.


Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo;
antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos,
bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen,
y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos,
que hace salir su sol sobre malos y buenos,
y que hace llover sobre justos e injustos.
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis?
Sed, pues, vosotros perfectos,
como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Mateo 5:38-39,43-46,48

 

Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará;
el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos,
y un niño los pastoreará.
La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas;
y el león como el buey comerá paja.
Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid,
y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.

Isaías 11:6-8


F.E.F. / julio 2003