Brother John

 


Sidney Poitier es "Brother John"
(alguien ha escuchado sus oraciones...)
  Reparto
Sidney Poitier
Will Geer
Bradford Dillman
Beverly Todd

Dirección
James Goldstone

 

Año 1970

No es que sea una mala película, pero queda la duda acerca de si el argumento realmente daba para hacer un largometraje de 94 minutos.

 

Aparte del misterio que rodea al hermano John prácticamente hasta el final de la cinta (y que para el espectador es absolutamente imposible de desentrañar), la idea central es bastante simple y podría ilustrarse con una anécdota que me contó una vez mi profesor de farmacología.

Como buen farmacólogo, él mataba decenas de ratas y ratones cada día en una noble labor experimental que, quizás en algún tiempo distante, podría llegar a ser un aporte para mejorar la calidad de vida de los seres humanos. Un día, uno de sus colegas farmacólogos le hace el siguiente comentario: “¿Te imaginas que nos muramos y que, en las puertas del Cielo, nos encontremos con que Dios es un gran Ratón Blanco?”

El filme le hace una pregunta similar a los norteamericanos blancos en el año 1970: ¿Y si Dios fuera negro? No es que el filme plantee que Dios es negro; lo que sí plantea es una de las principales consecuencias de esta afirmación: que el Juicio Final sería hecho desde la perspectiva de un negro criado en un país que practica la discriminación racial. El asunto es doblemente inquietante si se considera que muchos de quienes practicaban la discriminación eran evangélicos y muy religiosos.

Lo que el hermano John describe cuando regresa a su pueblo natal después de recorrer el mundo es, precisamente, lo que se ve a través de los ojos de los que sufren, y con estos ojos será enjuiciado el mundo, no con los ojos de la religión.

Y, en eso, este filme tiene toda la razón.


No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos,
sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Mateo 7:21

 

Apartaos de mí, malditos,
al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Porque tuve hambre, y no me disteis de comer;
tuve sed, y no me disteis de beber;
fui forastero, y no me recogisteis;
estuve desnudo, y no me cubristeis;
enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.
Entonces también ellos le responderán diciendo:
Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero,
desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
Entonces les responderá diciendo:
De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis
a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.

Mateo 25:41-45