Citar como: http://www.puertachile.cl/articulos/mjohnson.htm

El anhelo de ser indio
Cuando la Enseñanza Espiritual se convierte en usurpación cultural
por Myke Johnson

Traducido por Felipe Elgueta Frontier

"Indios norteamericanos contra la usurpación cultural de los seguidores de la Nueva Era"

 

Prólogo

Introducción

1. El estereotipo de indio y la espiritualidad de los nativos norteamericanos

2. Ejemplos de apropiación cultural
2.1 La diosa madre de Europa 2.2 La búsqueda de visión de los Lakota

3. Entonces, ¿qué puede hacer la gente blanca?
3.1 Conviértase en aliado 3.2 Haga su propio trabajo espiritual

 

 

Prólogo

El movimiento Nueva Era se populariza crecientemente en nuestro tiempo. Uno de sus principales atractivos es una espiritualidad aparentemente integradora, lograda a través de la combinación de elementos de diversas tradiciones culturales y religiosas. Sin embargo, estos elementos suelen ser desconectados de su contexto original y reinterpretados desde perspectivas de dudosa legitimidad.

Los cristianos nos quejamos constantemente de este hecho, cuando vemos, por ejemplo, cómo el Hijo unigénito de Dios es convertido en uno de tantos maestros espirituales, cómo los milagros son reducidos a fenómenos explicables seudo-científicamente en términos de energías cósmicas, o cómo nuestro Dios trino es diluido en un impersonal flujo de "conciencia crística". En fin, vemos cómo las bases de nuestra fe son amenazadas por la Nueva Era cuando sus seguidores extraen elementos bíblicos y los reinterpretan descontextualizadamente a partir de doctrinas anticristianas.

Sin embargo, demasiadas veces tendemos a espiritualizar excesivamente esta amenaza, relacionándola sólo con la acción de poderes demoníacos o inspiraciones ocultistas; un enfoque que nos desvía de los efectos más concretos y devastadores de la Nueva Era: nos referimos a la destrucción sistemática del patrimonio religioso y cultural de los pueblos.

La Nueva Era aparentemente rescata y difunde elementos de diversas culturas y religiones de toda la tierra. Sin embargo, su poco respeto por el verdadero rol que dichos elementos desempeñan en su contexto original, la lleva a crear imágenes distorsionadas, no sólo del cristianismo -como hemos podido constatar-, sino también de culturas y religiones en peligro de extinción.

A modo de ejemplo, presentamos una traducción nuestra de parte de un ensayo escrito en 1995 por la teóloga feminista Myke Johnson, quien denuncia la usurpación cultural perpetrada por los seguidores de la Nueva Era contra los pueblos indígenas norteamericanos y que amenaza la sobrevivencia de su cultura. La teóloga entrega, además, algunas consideraciones importantes para la realización de una búsqueda espiritual que respete la propia identidad y la de los otros. Este ensayo es citado con frecuencia por los movimientos dedicados a la protección de la cultura indígena norteamericana y está publicado en Internet en su versión íntegra en inglés.

Felipe Elgueta Frontier, Puerta del Rebaño, 2002

 

Introducción

Muchas personas están buscando un compromiso espiritual más profundo con el mundo, con un hambre que no logran satisfacer con las enseñanzas y cultos de las instituciones religiosas tradicionales. Algunos han empezado a mostrar interés por las prácticas espirituales de los nativos norteamericanos, y pueden encontrar fácilmente talleres y conferencias que presentan los rituales y ceremonias indios a personas que no son indias. Sin embargo, muchos nativos, entre ellos ancianos y religiosos muy respetados, han condenado dicho "préstamo". Ellos lo identifican como una forma de explotación cultural, gravemente perjudicial para la supervivencia y el bienestar del pueblo indígena.

En este artículo, discutiré las cuestiones éticas surgidas ante la exploración que la gente blanca ha estado haciendo de las ceremonias y creencias religiosas de los indios norteamericanos: ¿Qué convierte una búsqueda espiritual sincera en un acto de usurpación cultural? ¿Por qué los pueblos nativos se ven amenazados por este interés en sus creencias y rituales? ¿Cómo podemos respetar la integridad cultural del pueblo indio sin pasar por alto nuestros profundos anhelos espirituales?


1. El estereotipo de indio y la espiritualidad de los nativos norteamericanos

En la cultura blanca existe un fenómeno que afecta cualquier interacción entre las personas blancas y los nativos norteamericanos. La cultura blanca ha creado una imagen y la ha llamado "indio". Pero esta imagen es un estereotipo, que no es realmente informativo ni exacto, acerca de los verdaderos nativos norteamericanos, que son de muchas culturas diversas. Todos nosotros podríamos dar detalles acerca de este "indio" del estereotipo. Un aspecto importante de él es que tiene dos lados, como las dos caras de una moneda.

Una cara del indio estereotipado es el Salvaje Hostil: el guerrero peligroso y primitivo que atacó a los colonos del Oeste, o el irresponsable borracho de la reservación en quien no se puede confiar; el indio de quien se dijo: "el único indio bueno es el indio muerto". La otra cara del indio estereotipado es el Salvaje Noble: el inocente primitivo que era naturalmente espiritual y vivió en armonía idílica cerca de la tierra; el indio de los cuentos del Día de Acción de Gracias que ayudó a los Peregrinos a sobrevivir. Estas imágenes están profundamente enclavadas en nuestra cultura, y son un telón subliminal para cualquiera de nuestras interacciones con los pueblos o los conceptos nativos.


Cuando escuchamos hablar de indios que comparten la sabiduría espiritual con la gente blanca, nos viene a la mente el recuerdo de este segundo estereotipo, el indio noble y amistoso. Cuando oímos de la ira de los indios, es fácil que resurja el primer estereotipo, el salvaje hostil, que podría inspirarnos ira, desconfianza o temor.

Es importante comprender que estas imágenes son, en realidad, fantasías, proyecciones de temores y sueños de la gente blanca acerca de aquellos percibidos como "los otros". Mientras que la segunda imagen -el indio sabio, noble y espiritual- podría parecer una mejor versión que la primera, en realidad también es dañina para los pueblos nativos. Así, para cualquiera de nosotros que tenga algún deseo de aprender más acerca de los pueblos nativos, la primera capa que encontrará será esta capa de distorsión, como una máscara que ensombrece las voces y experiencias de los pueblos nativos reales.

Lo que se llama "espiritualidad de los nativos norteamericanos" en varias ramas del movimiento Nueva Era, es en realidad una parte de esta imagen distorsionada. La denominada "espiritualidad de los nativos norteamericanos" utiliza el estereotipo del Salvaje Noble, mezclado con elementos simbólicos y rituales de varias prácticas religiosas nativas reales. Lo que nos interesa de estos indios puede ser la manera en que se les describe como poseedores de una visión espiritual del mundo, en contraposición a la cultura dominante que parece secularizarse cada vez más. Tal vez estamos buscando un énfasis en las deidades femeninas y roles positivos para las mujeres, o un enfoque acerca de la tierra basado en la interconexión de todos los seres. Los hombres han visto al indio como una imagen de masculinidad a ser reivindicada.

Todas éstas pueden ser visiones importantes, y contienen elementos verdaderos. Pero la máscara sigue siendo una máscara. Andrea Smith, activista Cherokee y miembro de "Mujeres de Todas las Naciones Rojas", señala "los 'caminos indios' que estas feministas blancas de la Nueva Era están siguiendo tienen muy poca base en la realidad... estas seguidoras de la Nueva Era no entienden a los indios ni nuestras luchas por la supervivencia, y así no pueden tener una comprensión genuina de las prácticas espirituales indias".


2. Ejemplos de apropiación cultural

2.1 La diosa madre de Europa

Permítanme presentar un ejemplo que ayude a distinguir la apropiación cultural de un adecuado intercambio cultural. Este ejemplo es de la historia europea y puede decirle mucho a las mujeres blancas interesadas en la crítica feminista de las espiritualidades machistas. La apropiación cultural es una de las herramientas antiguas de dominación y colonización. Se ha practicado a lo largo de toda la historia, siempre que una cultura ha intentado conquistar a otra. Las batallas no sólo se luchan por la fuerza de las armas, sino también por las imágenes e ideas. Cualquier contexto de dominación incluirá este imperialismo cultural.

Muchas estudiosas feministas han señalado evidencias que sugieren la existencia de antiguas imágenes femeninas de divinidad en toda la Europa "prehistórica". Según algunos estudiosos, la iglesia católica tomó la imagen de la gran diosa madre, y la incorporó como la virgen María, la Madre de Dios. Usó sus antiguos sitios sagrados para construir sus santuarios a María. La iglesia absorbió muchos de estos símbolos paganos, aunque distorsionando y transformando su significado y su impacto en las vidas de las personas.

El cambio de contexto, de control y de uso, creó cambios importantes de sentido y poder. Los conquistadores tomaron lo que había sido una imagen que fortalecía y valoraba a las mujeres y lo convirtieron en una imagen que promueve la pasividad femenina ante la superioridad del varón. Entonces pudieron redefinir la virtud femenina como obediencia, humildad y renuncia a la energía sexual. Capturar y transformar la imagen de la diosa de esta manera sirvió para solidificar aún más la subyugación de las mujeres y socavar las ideas que generaran resistencia.


2.2 La búsqueda de visión de los Lakota

¿En qué se parece esto a la apropiación cultural de las imágenes y prácticas nativas por parte del movimiento Nueva Era? Usaré el ejemplo de una práctica, la "búsqueda de visión", un ritual encontrado en la cultura Lakota (con variaciones en muchas otras naciones nativas) que se ofrece ahora por un precio en muchos grupos Nueva Era. En la cultura tradicional Lakota, la búsqueda de visión era un tiempo de ayuno y oración en las montañas, y es parte del desarrollo del rol de una persona dentro de su comunidad. Los ancianos de la comunidad despedían al individuo con oraciones, y lo recibían ofreciéndole la interpretación de sus visiones y los consejos para realizar sus implicaciones. El contexto era la creencia de que la vida y la vocación individual de la persona eran un regalo para el grupo entero, y su conexión al mundo espiritual los llevaría a una conexión más profunda con la comunidad, trayendo vida al seno de ésta. Cada uno existía en equilibrio con los otros.

Cuando este ritual se traspasa a un contexto Nueva Era, su sentido y poder se ven alterados. El centro se desplaza hacia las necesidades y visiones de la gente blanca, que en la mayoría de los grupos Nueva Era están en el crecimiento y prosperidad individuales. No hay ninguna responsabilidad hacia una comunidad, y particularmente hacia ninguna comunidad nativa. Más bien, la gente blanca consigue experimentar su propia idea distorsionada de ser espiritual e "indio", sin ningún sentido de la responsabilidad que es fundamental para la religión nativa.

Se han cambiado la forma y la estructura del ritual mismo. Por ejemplo, el dar y recibir propio de los nativos se transforma en comprar y vender, un sacrilegio en los contextos nativos. El uso de imágenes de animales y plantas salvajes por parte de los buscadores de visión urbanos y blancos, trivializa la integridad de la relación íntima de una comunidad con una región específica de la tierra, y los habitantes dentro de ella, que proporciona el alimento, la vestimenta, la inspiración y la supervivencia.

No hay ningún daño en que la gente blanca se retire a lugares solitarios para la búsqueda y el crecimiento espirituales. Esto ha sido parte de la mayoría de las tradiciones religiosas. Así que la popularidad de llamar a tales retiros una "búsqueda de visión" proviene de la transformación de los nativos norteamericanos en la última novedad para los consumidores. Al convertir a los indios en productos comerciales, se incorporan a la manera capitalista de percibir y valorar la realidad. De este modo se socavan sus propias percepciones y valores. Lo que se llama la "espiritualidad india" realmente se ha distorsionado. Por lo tanto, esta expresión no es confiable, puesto que ha sido deformada para encajarla en otra agenda. Por esto, el intento por sostener las auténticas espiritualidades indias se ha hecho más difícil.

¿Cuáles son algunos de los efectos de esta agenda deformada sobre los pueblos nativos? Se borran las realidades concretas de las comunidades nativas. Las comunidades nativas han estado bajo ataque durante 500 años, y están enfrentando problemas de desadaptación, robo continuado de tierras, pobreza, desempleo, adicción, suicidio y desesperanza. En las comunidades nativas, la recuperación de prácticas tradicionales como la búsqueda de visión ayuda a construir la identidad y el orgullo de la comunidad y a fortalecer a las comunidades nativas para las vitales luchas contra una corriente imperante racista. Si estas ceremonias se diluyen por el mal uso por parte de la Norteamérica blanca, las comunidades se debilitan en sus luchas por la supervivencia.


3. Entonces ¿qué puede hacer la gente blanca?

Para resumir, la gente blanca que esté interesada en los nativos norteamericanos primero tiene que enfrentarse con el indio del estereotipo, una proyección de temores y esperanzas de los blancos que está en el fondo de cualquier comprensión que busquemos. Tenemos que hacernos cargo de una herencia de colonialismo blanco y de un contexto de racismo estructural.

En dicho contexto, los buscadores espirituales sinceros enfrentan tres trampas que pueden interrumpir las relaciones éticamente correctas entre la gente blanca y los nativos: negación [de la existencia de una cultura india], desear ser un indio [estereotipado], y buscar la redención ante la culpa [de ser blanco].

¿Cuáles son los problemas con estas tres trampas?

Primeramente, esta redención que nosotros encontramos es, en realidad, una gracia barata. Nos hace sentir bien pero no transforma la situación de los pueblos nativos. Las injusticias siguen ocurriendo.

En segundo lugar, al negar la autonomía espiritual y política de los pueblos indios, la "gente del arco iris" de la Nueva Era subvierte cualquier buena intención que pudieran tener hacia la comunidad multicultural. Lo que se crea es la dominación multicultural de la clase media blanca en una forma nueva.

En tercer lugar, estas opciones perpetúan la imagen fantástica del indio y distorsionan el cuadro real. Nos impiden ver las vidas reales de los nativos. Se ocultan y se ahogan sus voces y la expresión de su ser.

Pam Colorado, activista Oneida, dice: "El proceso está orientado finalmente a suplantar a los indios, incluso en el área de sus propias costumbres y espiritualidad. Al final, los no-indios tendrán todo el poder para definir lo que es o no indio, incluso para los indios. Estamos hablando aquí de una absoluta subordinación ideológico/conceptual de los pueblos indios, además de la completa subordinación física que ya experimentan. Cuando esto pase, los últimos vestigios de verdadera sociedad india y de los derechos del indio desaparecerán. Entonces, los no-indios serán dueños de nuestra herencia e ideas tal como ahora reclaman la posesión de nuestra tierra y de nuestras riquezas".

Pero ¿qué podemos hacer? Creo que hay una respuesta que ofrece una ética sustentable. Tiene dos partes: convertirnos en aliados y hacer nuestro propio trabajo espiritual.


3.1 Conviértase en aliado

Tal vez ha oído hablar del "pago de indemnizaciones". Esto significa que es importante hacerse cargo del propio pasado y asumir la responsabilidad de corregir cuantos errores sea posible. Creo que esto también puede funcionar en el ámbito cultural. Tomar la responsabilidad en un nivel cultural implicaría identificar la situación cultural propia y las realidades de colonialismo y racismo estructural. Tomar la responsabilidad incluye reconocer que el problema va más allá de culpas o inocencias individuales. En otras palabras, nosotros no causamos esta injusticia individualmente, así que no necesitamos trabarnos en culpas o vergüenzas individuales. Más bien, nuestra responsabilidad es trabajar contra el racismo, ser un aliado para aquellos que son oprimidos.

Es importante señalar que los indios no están diciendo, "no aprenda nada sobre cultura o religión india". Más bien, el llamado es a que la gente blanca aprenda con más profundidad y precisión acerca de las culturas indias y en un contexto que no genere su destrucción. Oren Lyons, jefe tradicional de la Nación Onondaga dice: "Nosotros tenemos problemas reales hoy, tremendos problemas que amenazan la supervivencia del planeta. Indios y no-indios deben encarar juntos estos problemas, y esto significa que debemos tener un diálogo honesto; pero este diálogo será imposible mientras los no-indios permanezcan engañados acerca de cosas tan básicas como la espiritualidad india".

Como hay tantas distorsiones, la información es importante. Podemos educarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos y amigos acerca de los problemas y luchas que enfrentan los pueblos nativos hoy. Puede empezarse a dar ayuda en formas tan simples y concretas como dinero, o presionando a nuestros líderes del congreso para que apoyen la libertad religiosa y demandas de tierra de los nativos.

Hay muchos escritores, artistas, estudiosos, y trabajadores culturales indios arraigados en su comunidad, a quienes podemos apoyar, por ejemplo, comprando sus libros en lugar de los libros impostores de la Nueva Era (1).

 

... para aquellos de ustedes que quieran saber cómo son los aborígenes, permítannos decirles: participen de nuestra literatura, sientan nuestro arte visual, muévanse con nuestra música, oigan en su corazón nuestras historias.

Joy Asham Fedorick

 

Los pueblos nativos necesitan aliados. La gente blanca tiene una opción. Podemos pretender que no hay problema, podemos trabarnos en pesares o culpas respecto al pasado o podemos usar nuestro privilegio como gente blanca como un recurso ante las necesidades y preocupaciones de los pueblos nativos. Audre Lorde, poetisa afroamericana y trabajadora por la justicia dijo: "Usa el poder que tienes para trabajar en lo que crees". El proceso mismo de aprender y responder será un viaje espiritual de toda una vida.

El intercambio cultural involucra la interacción con la totalidad de una persona y su comunidad, dar y recibir recíprocamente, compartir las luchas y alegrías, recibir lo que la comunidad quiera dar, no lo que nosotros queramos tomar. El intercambio cultural empieza en el respeto y con la paciencia necesaria para no hacer suposiciones sino para arriesgarnos a caminar fuera de nuestro propio marco de referencia. A un nivel fundamental, el intercambio cultural no será posible hasta que acabemos con el racismo. Sólo cuando nos unamos incondicionalmente a la lucha para acabar con el racismo y con toda opresión, podremos empezar a experimentar el intercambio cultural.

 

3.2 Haga su propio trabajo espiritual

Lo segundo que podemos hacer es realizar nuestro propio trabajo espiritual. Cuando pusimos a los indios en el estereotipo de gurúes espirituales, u "otros utópicos", los usamos como substitutos espirituales. Cuando usamos a alguien como un substituto, lo ocupamos de manera que le impedimos tener sus propios hijos. Las espiritualidades nativas cumplen un propósito en las comunidades en que se originan. Son fundamentales para la lucha cultural nativa contra el genocidio. No son símbolos vacíos en los que podamos poner nuestras propias luchas y usarlos, por ejemplo, para las reivindicaciones de mujeres o como una afirmación de los vínculos masculinos (2).

Puesto que hemos proyectado una imagen sobre los indios, parte de la realización de nuestro propio trabajo espiritual es tomar esa imagen y traerla de vuelta hacia nosotros. Podemos usar el estereotipo de "indio" que hemos creado para aprender sobre nosotros mismos. ¿Qué vemos allí? ¿Puede mostrarnos aquello de lo que estamos tan hambrientos? ¿Qué anhelamos? Si lo reconocemos como una proyección, entonces podremos usar el estereotipo de "indio" para ayudarnos a hacer nuestro propio trabajo espiritual.

La imagen de "indio" contiene para nosotros la idea de misticismo y espiritualidad. Vivimos en una sociedad que parece darnos a escoger entre el secularismo y un Dios masculino rígidamente definido. Parte de lo que alimenta la apropiación cultural es un hambre espiritual profunda en la gente blanca. Este sentido de inanición es muy real, pero debemos comprender que los nativos no pretenden alejarnos del espíritu. La cultura blanca ha hecho estragos en su propia herencia espiritual. Si creemos que existe aquello que llamamos "espíritu", entonces podemos re-crear un camino hacia él, podemos esperar que él nos ayude en ese proceso. Yo creo que nuestro propio anhelo, nuestro anhelo del espíritu, es una magia poderosa que puede abrirnos la puerta.

En la conciencia popular, el "indio" se ve como unido a la tierra y a las otras especies. Nosotros tenemos hambre de esta conexión. Pero, en realidad, todos vivimos aquí en esta tierra, y nuestras vidas están igualmente entrelazadas con el destino de otros seres innumerables que nos rodean. Estos seres pueden enseñarnos si estamos en paz con ellos. Conectémonos directamente con la fuente. Podemos prestar atención cuando caminamos por los bosques o alrededor de una manzana en la ciudad. Necesitamos confianza en que podemos empezar en donde estamos, en quiénes somos, en nuestras propias vidas. ¿Cuáles son los animales y plantas de los que dependemos? ¿Qué nos alimenta? ¿Cómo podemos honrar ese regalo? ¿Cómo podemos retribuirlo?

Cuando fantaseamos con la religión india, podríamos imaginar una comunidad con un mayor sentido de pertenencia e interconexión. Necesitamos explorar los nexos del espíritu con la comunidad, preguntándonos: ¿Quiénes son mi comunidad? ¿Cómo negociamos nuestro mundo? ¿Dónde encontramos nuestra fuerza? ¿Qué nos separa? ¿Qué nos da sentido? ¿Cuál es nuestra relación con el mundo que nos rodea?

También vemos en la llamada espiritualidad india un nexo con los antepasados, la tradición. Estamos hambrientos de este nexo con los antepasados. Los nativos nos han animado a explorar las tradiciones centradas en la tierra que poseían nuestros propios antepasados. Algunos podrían objetar que esas tradiciones son demasiado difíciles de encontrar, demasiado lejanas. Sin embargo, todavía persisten remanentes tan cercanos que no los notamos. Por ejemplo, la celebración de Navidad [en Estados Unidos] contiene innumerables elementos de las ceremonias antiguas del Solsticio Invernal: las luces por la noche, árboles de hoja perenne, intercambio de regalos, renos tirando trineos que surcan el cielo, un abuelo generoso que viene del norte, entra en la casa a través de la chimenea del hogar, villancicos, duendes, el círculo de cuatro velas que rodea la corona de adviento, la cena con el jamón especial... todos éstos elementos se impregnaron en algún momento de sentidos y facultades sagrados, que quizás debamos reivindicar.

Creo que también es importante para las mujeres blancas reconocer los temores y riesgos involucrados en la exploración de una espiritualidad de origen europeo que valore a la mujer. La historia cristiana europea incluye la destrucción de las religiones centradas en la tierra y de las mujeres que tenían roles de sabiduría y poder espiritual. Probablemente se torturó y quemó a millones de mujeres bajo la acusación de ser brujas. Llevamos la memoria de este ginocidio [sic] en nuestra psiquis colectiva europea. Mientras la imagen fantástica del "indio" se ha cargado de romanticismo y espiritualidad, la imagen fantástica de la "bruja" es tan siniestra y menospreciada como siempre, a pesar de la ocasional "bruja buena del Norte".

Cuando enfrento mi linaje espiritual como mujer descendiente de europeos, enfrento esta pérdida, este tremendo ataque al poder y el valor de la mujer, perpetrado contra nosotras por mi propio pueblo. Abrazar una espiritualidad de base europea que valore a la mujer implica una rebelión contra el "mundo espiritual" dominante de la Euro-cristiandad. Como mujeres blancas, debemos preguntarnos cómo se usa contra nosotras la palabra "bruja", y si podríamos reivindicar esta palabra, para traer a la luz este aspecto rebelde de nuestra búsqueda. Hay un riesgo en esto y un tremendo poder.

Si nos arrojamos apresuradamente en la "espiritualidad india", terminamos ignorando las preguntas espirituales reales y serias de nuestras propias vidas, de nuestras propias comunidades. Al renunciar al uso de los otros como substitutos, podemos hacer nuestro propio trabajo espiritual y comunitario, tener nuestros propios "hijos" espirituales. Para algunos de nosotros, esto puede significar el retorno al dolor que nos llevó a iniciar esta búsqueda, para ver lo que está pasando de una manera más profunda. Necesitamos reconocer nuestra propia opresión, para que podamos luchar nuestras propias batallas políticas y espirituales. Necesitamos descubrir o crear nuestras propias ceremonias para nuestras luchas. Éste también puede ser un viaje de toda la vida. ¿Y por qué no? Tomar nuestro propio camino espiritual en serio es honrar nuestro lugar en el universo y la importancia de nuestras vidas.

 

 

 

Notas:

(1) Para quienes deseen aprender más acerca de la experiencia de los pueblos indios y apoyar las escritoras nativas, yo recomendaría los libros de las siguientes escritoras, como un comienzo: Paula Gunn Allen, Betty Louise Bell, Beth Brant, Maria Campbell, Chrystos, Louise Erdrich, Janice Gould, Janet Campbell Hale, Joy Harjo, Linda Hogan, M. Annette Jaimes, Lee Maracle, Leslie Marmon Silko, Anna Lee Walters.

(2) Joanna Kadi describe cómo la apropiación cultural trata los objetos como "ahistóricos y culturalmente vacíos". Véase "Whose Culture Is It Anyway?", Sojourner Vol. 18 #2, Octubre 1992, pp. 5-6.