| El anhelo de ser indio
Cuando la Enseñanza Espiritual se convierte en usurpación
cultural
por Myke
Johnson
Traducido por Felipe
Elgueta Frontier
Prólogo
El movimiento
Nueva Era se populariza crecientemente en nuestro tiempo. Uno de sus principales
atractivos es una espiritualidad aparentemente integradora, lograda a
través de la combinación de elementos de diversas tradiciones
culturales y religiosas. Sin embargo, estos elementos suelen ser desconectados
de su contexto original y reinterpretados desde perspectivas de dudosa
legitimidad.
Los cristianos nos quejamos constantemente
de este hecho, cuando vemos, por ejemplo, cómo el Hijo unigénito
de Dios es convertido en uno de tantos maestros espirituales, cómo
los milagros son reducidos a fenómenos explicables seudo-científicamente
en términos de energías cósmicas, o cómo
nuestro Dios trino es diluido en un impersonal flujo de "conciencia
crística". En fin, vemos cómo las bases de nuestra
fe son amenazadas por la Nueva Era cuando sus seguidores extraen elementos
bíblicos y los reinterpretan descontextualizadamente a partir de
doctrinas anticristianas.
Sin embargo, demasiadas veces tendemos
a espiritualizar excesivamente esta amenaza, relacionándola sólo
con la acción de poderes demoníacos o inspiraciones ocultistas;
un enfoque que nos desvía de los efectos más concretos y
devastadores de la Nueva Era: nos referimos a la destrucción sistemática
del patrimonio religioso y cultural de los pueblos.
La Nueva Era aparentemente rescata y difunde
elementos de diversas culturas y religiones de toda la tierra. Sin embargo,
su poco respeto por el verdadero rol que dichos elementos desempeñan
en su contexto original, la lleva a crear imágenes distorsionadas,
no sólo del cristianismo -como hemos podido constatar-, sino también
de culturas y religiones en peligro de extinción.
A modo de ejemplo, presentamos una traducción
nuestra de parte de un ensayo escrito en 1995 por la teóloga feminista
Myke Johnson, quien denuncia la usurpación cultural perpetrada
por los seguidores de la Nueva Era contra los pueblos indígenas
norteamericanos y que amenaza la sobrevivencia de su cultura. La teóloga
entrega, además, algunas consideraciones importantes para la realización
de una búsqueda espiritual que respete la propia identidad y la
de los otros. Este ensayo es citado con frecuencia por los movimientos
dedicados a la protección de la cultura indígena norteamericana
y está publicado en Internet en su versión
íntegra en inglés.
Felipe Elgueta Frontier, Puerta del Rebaño,
2002
Introducción
Muchas personas están buscando un compromiso espiritual más
profundo con el mundo, con un hambre que no logran satisfacer con las
enseñanzas y cultos de las instituciones religiosas tradicionales.
Algunos han empezado a mostrar interés por las prácticas
espirituales de los nativos norteamericanos, y pueden encontrar fácilmente
talleres y conferencias que presentan los rituales y ceremonias indios
a personas que no son indias. Sin embargo, muchos nativos, entre ellos
ancianos y religiosos muy respetados, han condenado dicho "préstamo".
Ellos lo identifican como una forma de explotación cultural, gravemente
perjudicial para la supervivencia y el bienestar del pueblo indígena.
En este artículo, discutiré las cuestiones éticas
surgidas ante la exploración que la gente blanca ha estado haciendo
de las ceremonias y creencias religiosas de los indios norteamericanos:
¿Qué convierte una búsqueda espiritual sincera en
un acto de usurpación cultural? ¿Por qué los pueblos
nativos se ven amenazados por este interés en sus creencias y rituales?
¿Cómo podemos respetar la integridad cultural del pueblo
indio sin pasar por alto nuestros profundos anhelos espirituales?
1. El estereotipo de indio y
la espiritualidad de los nativos norteamericanos
En la cultura blanca existe un fenómeno que afecta cualquier interacción
entre las personas blancas y los nativos norteamericanos. La cultura blanca
ha creado una imagen y la ha llamado "indio". Pero esta imagen
es un estereotipo, que no es realmente informativo ni exacto, acerca de
los verdaderos nativos norteamericanos, que son de muchas culturas diversas.
Todos nosotros podríamos dar detalles acerca de este "indio"
del estereotipo. Un aspecto importante de él es que tiene dos lados,
como las dos caras de una moneda.
Una cara del indio estereotipado es el Salvaje Hostil: el guerrero peligroso
y primitivo que atacó a los colonos del Oeste, o el irresponsable
borracho de la reservación en quien no se puede confiar; el indio
de quien se dijo: "el único indio bueno es el indio muerto".
La otra cara del indio estereotipado es el Salvaje Noble: el inocente
primitivo que era naturalmente espiritual y vivió en armonía
idílica cerca de la tierra; el indio de los cuentos del Día
de Acción de Gracias que ayudó a los Peregrinos a sobrevivir.
Estas imágenes están profundamente enclavadas en nuestra
cultura, y son un telón subliminal para cualquiera de nuestras
interacciones con los pueblos o los conceptos nativos.
Cuando
escuchamos hablar de indios que comparten la sabiduría espiritual
con la gente blanca, nos viene a la mente el recuerdo de este segundo
estereotipo, el indio noble y amistoso. Cuando oímos de la ira
de los indios, es fácil que resurja el primer estereotipo, el salvaje
hostil, que podría inspirarnos ira, desconfianza o temor.
Es importante comprender que estas imágenes son, en realidad, fantasías,
proyecciones de temores y sueños de la gente blanca acerca de aquellos
percibidos como "los otros". Mientras que la segunda imagen
-el indio sabio, noble y espiritual- podría parecer una mejor versión
que la primera, en realidad también es dañina para los pueblos
nativos. Así, para cualquiera de nosotros que tenga algún
deseo de aprender más acerca de los pueblos nativos, la primera
capa que encontrará será esta capa de distorsión,
como una máscara que ensombrece las voces y experiencias de los
pueblos nativos reales.
Lo que se llama "espiritualidad de los nativos norteamericanos"
en varias ramas del movimiento Nueva Era, es en realidad una parte de
esta imagen distorsionada. La denominada "espiritualidad de los nativos
norteamericanos" utiliza el estereotipo del Salvaje Noble, mezclado
con elementos simbólicos y rituales de varias prácticas
religiosas nativas reales. Lo que nos interesa de estos indios puede ser
la manera en que se les describe como poseedores de una visión
espiritual del mundo, en contraposición a la cultura dominante
que parece secularizarse cada vez más. Tal vez estamos buscando
un énfasis en las deidades femeninas y roles positivos para las
mujeres, o un enfoque acerca de la tierra basado en la interconexión
de todos los seres. Los hombres han visto al indio como una imagen de
masculinidad a ser reivindicada.
Todas éstas pueden ser visiones importantes, y contienen elementos
verdaderos. Pero la máscara sigue siendo una máscara. Andrea
Smith, activista Cherokee y miembro de "Mujeres de Todas las Naciones
Rojas", señala "los 'caminos indios' que estas feministas
blancas de la Nueva Era están siguiendo tienen muy poca base en
la realidad... estas seguidoras de la Nueva Era no entienden a los indios
ni nuestras luchas por la supervivencia, y así no pueden tener
una comprensión genuina de las prácticas espirituales indias".
2. Ejemplos de apropiación
cultural
2.1 La diosa madre de Europa
Permítanme presentar un ejemplo
que ayude a distinguir la apropiación cultural de un adecuado intercambio
cultural. Este ejemplo es de la historia europea y puede decirle mucho
a las mujeres blancas interesadas en la crítica feminista de las
espiritualidades machistas. La apropiación cultural es una de las
herramientas antiguas de dominación y colonización. Se ha
practicado a lo largo de toda la historia, siempre que una cultura ha
intentado conquistar a otra. Las batallas no sólo se luchan por
la fuerza de las armas, sino también por las imágenes e
ideas. Cualquier contexto de dominación incluirá este imperialismo
cultural.
Muchas estudiosas feministas han señalado evidencias que sugieren
la existencia de antiguas imágenes femeninas de divinidad en toda
la Europa "prehistórica". Según algunos estudiosos,
la iglesia católica tomó la imagen de la gran diosa madre,
y la incorporó como la virgen María, la Madre de Dios. Usó
sus antiguos sitios sagrados para construir sus santuarios a María.
La iglesia absorbió muchos de estos símbolos paganos, aunque
distorsionando y transformando su significado y su impacto en las vidas
de las personas.
El cambio de contexto, de control y de uso, creó cambios importantes
de sentido y poder. Los conquistadores tomaron lo que había sido
una imagen que fortalecía y valoraba a las mujeres y lo convirtieron
en una imagen que promueve la pasividad femenina ante la superioridad
del varón. Entonces pudieron redefinir la virtud femenina como
obediencia, humildad y renuncia a la energía sexual. Capturar y
transformar la imagen de la diosa de esta manera sirvió para solidificar
aún más la subyugación de las mujeres y socavar las
ideas que generaran resistencia.
2.2 La búsqueda de visión
de los Lakota
¿En qué se parece
esto a la apropiación cultural de las imágenes y prácticas
nativas por parte del movimiento Nueva Era? Usaré el ejemplo de
una práctica, la "búsqueda de visión",
un ritual encontrado en la cultura Lakota (con variaciones en muchas otras
naciones nativas) que se ofrece ahora por un precio en muchos grupos Nueva
Era. En la cultura tradicional Lakota, la búsqueda de visión
era un tiempo de ayuno y oración en las montañas, y es parte
del desarrollo del rol de una persona dentro de su comunidad. Los ancianos
de la comunidad despedían al individuo con oraciones, y lo recibían
ofreciéndole la interpretación de sus visiones y los consejos
para realizar sus implicaciones. El contexto era la creencia de que la
vida y la vocación individual de la persona eran un regalo para
el grupo entero, y su conexión al mundo espiritual los llevaría
a una conexión más profunda con la comunidad, trayendo vida
al seno de ésta. Cada uno existía en equilibrio con los
otros.
Cuando este ritual se traspasa a un contexto Nueva Era, su sentido y poder
se ven alterados. El centro se desplaza hacia las necesidades y visiones
de la gente blanca, que en la mayoría de los grupos Nueva Era están
en el crecimiento y prosperidad individuales. No hay ninguna responsabilidad
hacia una comunidad, y particularmente hacia ninguna comunidad nativa.
Más bien, la gente blanca consigue experimentar su propia idea
distorsionada de ser espiritual e "indio", sin ningún
sentido de la responsabilidad que es fundamental para la religión
nativa.
Se han cambiado la forma y la estructura del ritual mismo. Por ejemplo,
el dar y recibir propio de los nativos se transforma en comprar y vender,
un sacrilegio en los contextos nativos. El uso de imágenes de animales
y plantas salvajes por parte de los buscadores de visión urbanos
y blancos, trivializa la integridad de la relación íntima
de una comunidad con una región específica de la tierra,
y los habitantes dentro de ella, que proporciona el alimento, la vestimenta,
la inspiración y la supervivencia.
No hay ningún daño en que la gente blanca se retire a lugares
solitarios para la búsqueda y el crecimiento espirituales. Esto
ha sido parte de la mayoría de las tradiciones religiosas. Así
que la popularidad de llamar a tales retiros una "búsqueda
de visión" proviene de la transformación de los nativos
norteamericanos en la última novedad para los consumidores. Al
convertir a los indios en productos comerciales, se incorporan a la manera
capitalista de percibir y valorar la realidad. De este modo se socavan
sus propias percepciones y valores. Lo que se llama la "espiritualidad
india" realmente se ha distorsionado. Por lo tanto, esta expresión
no es confiable, puesto que ha sido deformada para encajarla en otra agenda.
Por esto, el intento por sostener las auténticas espiritualidades
indias se ha hecho más difícil.
¿Cuáles son algunos de los efectos de esta agenda deformada
sobre los pueblos nativos? Se borran las realidades concretas de las comunidades
nativas. Las comunidades nativas han estado bajo ataque durante 500 años,
y están enfrentando problemas de desadaptación, robo continuado
de tierras, pobreza, desempleo, adicción, suicidio y desesperanza.
En las comunidades nativas, la recuperación de prácticas
tradicionales como la búsqueda de visión ayuda a construir
la identidad y el orgullo de la comunidad y a fortalecer a las comunidades
nativas para las vitales luchas contra una corriente imperante racista.
Si estas ceremonias se diluyen por el mal uso por parte de la Norteamérica
blanca, las comunidades se debilitan en sus luchas por la supervivencia.
3. Entonces ¿qué
puede hacer la gente blanca?
Para resumir, la gente blanca que esté interesada en los nativos
norteamericanos primero tiene que enfrentarse con el indio del estereotipo,
una proyección de temores y esperanzas de los blancos que está
en el fondo de cualquier comprensión que busquemos. Tenemos que
hacernos cargo de una herencia de colonialismo blanco y de un contexto
de racismo estructural.
En dicho contexto, los buscadores espirituales
sinceros enfrentan tres trampas que pueden interrumpir las relaciones
éticamente correctas entre la gente blanca y los nativos: negación
[de la existencia de una cultura india], desear ser un indio [estereotipado],
y buscar la redención ante la culpa [de ser blanco].
¿Cuáles son los problemas
con estas tres trampas?
Primeramente, esta redención que
nosotros encontramos es, en realidad, una gracia barata. Nos hace sentir
bien pero no transforma la situación de los pueblos nativos. Las
injusticias siguen ocurriendo.
En segundo lugar, al negar la autonomía espiritual y política
de los pueblos indios, la "gente del arco iris" de la Nueva
Era subvierte cualquier buena intención que pudieran tener hacia
la comunidad multicultural. Lo que se crea es la dominación multicultural
de la clase media blanca en una forma nueva.
En tercer lugar, estas opciones perpetúan la imagen fantástica
del indio y distorsionan el cuadro real. Nos impiden ver las vidas reales
de los nativos. Se ocultan y se ahogan sus voces y la expresión
de su ser.
Pam Colorado, activista Oneida, dice: "El proceso está orientado
finalmente a suplantar a los indios, incluso en el área de sus
propias costumbres y espiritualidad. Al final, los no-indios tendrán
todo el poder para definir lo que es o no indio, incluso para los indios.
Estamos hablando aquí de una absoluta subordinación ideológico/conceptual
de los pueblos indios, además de la completa subordinación
física que ya experimentan. Cuando esto pase, los últimos
vestigios de verdadera sociedad india y de los derechos del indio desaparecerán.
Entonces, los no-indios serán dueños de nuestra herencia
e ideas tal como ahora reclaman la posesión de nuestra tierra y
de nuestras riquezas".
Pero ¿qué podemos hacer?
Creo que hay una respuesta que ofrece una ética sustentable. Tiene
dos partes: convertirnos en aliados y hacer nuestro propio trabajo espiritual.
3.1 Conviértase en aliado
Tal vez ha oído hablar del "pago de indemnizaciones".
Esto significa que es importante hacerse cargo del propio pasado y asumir
la responsabilidad de corregir cuantos errores sea posible. Creo que esto
también puede funcionar en el ámbito cultural. Tomar la
responsabilidad en un nivel cultural implicaría identificar la
situación cultural propia y las realidades de colonialismo y racismo
estructural. Tomar la responsabilidad incluye reconocer que el problema
va más allá de culpas o inocencias individuales. En otras
palabras, nosotros no causamos esta injusticia individualmente, así
que no necesitamos trabarnos en culpas o vergüenzas individuales.
Más bien, nuestra responsabilidad es trabajar contra el racismo,
ser un aliado para aquellos que son oprimidos.
Es importante señalar que los indios no están diciendo,
"no aprenda nada sobre cultura o religión india". Más
bien, el llamado es a que la gente blanca aprenda con más profundidad
y precisión acerca de las culturas indias y en un contexto que
no genere su destrucción. Oren Lyons, jefe tradicional de la Nación
Onondaga dice: "Nosotros tenemos problemas reales hoy, tremendos
problemas que amenazan la supervivencia del planeta. Indios y no-indios
deben encarar juntos estos problemas, y esto significa que debemos tener
un diálogo honesto; pero este diálogo será imposible
mientras los no-indios permanezcan engañados acerca de cosas tan
básicas como la espiritualidad india".
Como hay tantas distorsiones, la información es
importante. Podemos educarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos y amigos
acerca de los problemas y luchas que enfrentan los pueblos nativos hoy.
Puede empezarse a dar ayuda en formas tan simples y concretas como dinero,
o presionando a nuestros líderes del congreso para que apoyen la
libertad religiosa y demandas de tierra de los nativos.
Hay muchos escritores, artistas, estudiosos, y trabajadores culturales
indios arraigados en su comunidad, a quienes podemos apoyar, por ejemplo,
comprando sus libros en lugar de los libros impostores de la Nueva Era
(1).
... para aquellos de ustedes
que quieran saber cómo son los aborígenes, permítannos
decirles: participen de nuestra literatura, sientan nuestro arte visual,
muévanse con nuestra música, oigan en su corazón
nuestras historias.
Joy Asham Fedorick
Los pueblos nativos necesitan aliados.
La gente blanca tiene una opción. Podemos pretender que no hay
problema, podemos trabarnos en pesares o culpas respecto al pasado o podemos
usar nuestro privilegio como gente blanca como un recurso ante las necesidades
y preocupaciones de los pueblos nativos. Audre Lorde, poetisa afroamericana
y trabajadora por la justicia dijo: "Usa el poder que tienes para
trabajar en lo que crees". El proceso mismo de aprender y responder
será un viaje espiritual de toda una vida.
El intercambio cultural involucra la interacción con la totalidad
de una persona y su comunidad, dar y recibir recíprocamente, compartir
las luchas y alegrías, recibir lo que la comunidad quiera dar,
no lo que nosotros queramos tomar. El intercambio cultural empieza en
el respeto y con la paciencia necesaria para no hacer suposiciones sino
para arriesgarnos a caminar fuera de nuestro propio marco de referencia.
A un nivel fundamental, el intercambio cultural no será posible
hasta que acabemos con el racismo. Sólo cuando nos unamos incondicionalmente
a la lucha para acabar con el racismo y con toda opresión, podremos
empezar a experimentar el intercambio cultural.
3.2 Haga su propio
trabajo espiritual
Lo segundo que podemos hacer es realizar
nuestro propio trabajo espiritual. Cuando pusimos a los indios en el estereotipo
de gurúes espirituales, u "otros utópicos", los
usamos como substitutos espirituales. Cuando usamos a alguien como un
substituto, lo ocupamos de manera que le impedimos tener sus propios hijos.
Las espiritualidades nativas cumplen un propósito en las comunidades
en que se originan. Son fundamentales para la lucha cultural nativa contra
el genocidio. No son símbolos vacíos en los que podamos
poner nuestras propias luchas y usarlos, por ejemplo, para las reivindicaciones
de mujeres o como una afirmación de los vínculos masculinos
(2).
Puesto que hemos proyectado una imagen sobre los indios, parte de la realización
de nuestro propio trabajo espiritual es tomar esa imagen y traerla de
vuelta hacia nosotros. Podemos usar el estereotipo de "indio"
que hemos creado para aprender sobre nosotros mismos. ¿Qué
vemos allí? ¿Puede mostrarnos aquello de lo que estamos
tan hambrientos? ¿Qué anhelamos? Si lo reconocemos como
una proyección, entonces podremos usar el estereotipo de "indio"
para ayudarnos a hacer nuestro propio trabajo espiritual.
La imagen de "indio" contiene para nosotros la idea de misticismo
y espiritualidad. Vivimos en una sociedad que parece darnos a escoger
entre el secularismo y un Dios masculino rígidamente definido.
Parte de lo que alimenta la apropiación cultural es un hambre espiritual
profunda en la gente blanca. Este sentido de inanición es muy real,
pero debemos comprender que los nativos no pretenden alejarnos del espíritu.
La cultura blanca ha hecho estragos en su propia herencia espiritual.
Si creemos que existe aquello que llamamos "espíritu",
entonces podemos re-crear un camino hacia él, podemos esperar que
él nos ayude en ese proceso. Yo creo que nuestro propio anhelo,
nuestro anhelo del espíritu, es una magia poderosa que puede abrirnos
la puerta.
En la conciencia popular, el "indio" se ve como unido a la tierra
y a las otras especies. Nosotros tenemos hambre de esta conexión.
Pero, en realidad, todos vivimos aquí en esta tierra, y nuestras
vidas están igualmente entrelazadas con el destino de otros seres
innumerables que nos rodean. Estos seres pueden enseñarnos si estamos
en paz con ellos. Conectémonos directamente con la fuente. Podemos
prestar atención cuando caminamos por los bosques o alrededor de
una manzana en la ciudad. Necesitamos confianza en que podemos empezar
en donde estamos, en quiénes somos, en nuestras propias vidas.
¿Cuáles son los animales y plantas de los que dependemos?
¿Qué nos alimenta? ¿Cómo podemos honrar ese
regalo? ¿Cómo podemos retribuirlo?
Cuando fantaseamos con la religión india, podríamos imaginar
una comunidad con un mayor sentido de pertenencia e interconexión.
Necesitamos explorar los nexos del espíritu con la comunidad, preguntándonos:
¿Quiénes son mi comunidad? ¿Cómo negociamos
nuestro mundo? ¿Dónde encontramos nuestra fuerza? ¿Qué
nos separa? ¿Qué nos da sentido? ¿Cuál es
nuestra relación con el mundo que nos rodea?
También vemos en la llamada espiritualidad india un nexo con los
antepasados, la tradición. Estamos hambrientos de este nexo con
los antepasados. Los nativos nos han animado a explorar las tradiciones
centradas en la tierra que poseían nuestros propios antepasados.
Algunos podrían objetar que esas tradiciones son demasiado difíciles
de encontrar, demasiado lejanas. Sin embargo, todavía persisten
remanentes tan cercanos que no los notamos. Por ejemplo, la celebración
de Navidad [en Estados Unidos] contiene innumerables elementos de las
ceremonias antiguas del Solsticio Invernal: las luces por la noche, árboles
de hoja perenne, intercambio de regalos, renos tirando trineos que surcan
el cielo, un abuelo generoso que viene del norte, entra en la casa a través
de la chimenea del hogar, villancicos, duendes, el círculo de cuatro
velas que rodea la corona de adviento, la cena con el jamón especial...
todos éstos elementos se impregnaron en algún momento de
sentidos y facultades sagrados, que quizás debamos reivindicar.
Creo que también es importante para las mujeres blancas reconocer
los temores y riesgos involucrados en la exploración de una espiritualidad
de origen europeo que valore a la mujer. La historia cristiana europea
incluye la destrucción de las religiones centradas en la tierra
y de las mujeres que tenían roles de sabiduría y poder espiritual.
Probablemente se torturó y quemó a millones de mujeres bajo
la acusación de ser brujas. Llevamos la memoria de este ginocidio
[sic] en nuestra psiquis colectiva europea. Mientras la imagen fantástica
del "indio" se ha cargado de romanticismo y espiritualidad,
la imagen fantástica de la "bruja" es tan siniestra y
menospreciada como siempre, a pesar de la ocasional "bruja buena
del Norte".
Cuando enfrento mi linaje espiritual como mujer descendiente de europeos,
enfrento esta pérdida, este tremendo ataque al poder y el valor
de la mujer, perpetrado contra nosotras por mi propio pueblo. Abrazar
una espiritualidad de base europea que valore a la mujer implica una rebelión
contra el "mundo espiritual" dominante de la Euro-cristiandad.
Como mujeres blancas, debemos preguntarnos cómo se usa contra nosotras
la palabra "bruja", y si podríamos reivindicar esta palabra,
para traer a la luz este aspecto rebelde de nuestra búsqueda. Hay
un riesgo en esto y un tremendo poder.
Si nos arrojamos apresuradamente en la "espiritualidad india",
terminamos ignorando las preguntas espirituales reales y serias de nuestras
propias vidas, de nuestras propias comunidades. Al renunciar al uso de
los otros como substitutos, podemos hacer nuestro propio trabajo espiritual
y comunitario, tener nuestros propios "hijos" espirituales.
Para algunos de nosotros, esto puede significar el retorno al dolor que
nos llevó a iniciar esta búsqueda, para ver lo que está
pasando de una manera más profunda. Necesitamos reconocer nuestra
propia opresión, para que podamos luchar nuestras propias batallas
políticas y espirituales. Necesitamos descubrir o crear nuestras
propias ceremonias para nuestras luchas. Éste también puede
ser un viaje de toda la vida. ¿Y por qué no? Tomar nuestro
propio camino espiritual en serio es honrar nuestro lugar en el universo
y la importancia de nuestras vidas.
Notas:
(1) Para quienes deseen
aprender más acerca de la experiencia de los pueblos indios y apoyar
las escritoras nativas, yo recomendaría los libros de las siguientes
escritoras, como un comienzo: Paula Gunn Allen, Betty Louise Bell, Beth
Brant, Maria Campbell, Chrystos, Louise Erdrich, Janice Gould, Janet Campbell
Hale, Joy Harjo, Linda Hogan, M. Annette Jaimes, Lee Maracle, Leslie Marmon
Silko, Anna Lee Walters.
(2) Joanna Kadi describe
cómo la apropiación cultural trata los objetos como "ahistóricos
y culturalmente vacíos". Véase "Whose Culture
Is It Anyway?", Sojourner Vol. 18 #2, Octubre 1992, pp. 5-6.
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