Citar como: http://www.puertachile.cl/articulos/mision2002.htm

Pacto para la Misión Integral
por la Red del Camino para la Misión Integral

 

Los participantes en la consulta "La iglesia local: esperanza de la comunidad", convocados por la Red del Camino para la Misión Integral de Chile, nos hemos reunido 70 personas venidas de diferentes ciudades de Chile y también hemos tenido el gozo de recibir a hermanos de Argentina, Costa Rica y República Dominicana, en la Primera Iglesia Bautista de Concepción, del 14 al 16 de marzo del 2002, para adorar al Señor y reflexionar acerca de este importante tema para hoy en nuestro país.

 

Del intercambio de la reflexión bíblico teológica contextual, trabajos en grupos y experiencia de campo, coincidimos en lo siguiente: "la misión integral de la iglesia está claramente definida en servir por medio del Espíritu Santo al Reino de Dios, y éste busca la justicia, el amor y la presencia de Cristo en toda la creación".


POR LO TANTO, CONFESAMOS QUE:

1. Nuestra vida devocional ha sido pobre por causa de nuestro activismo.

2. Hemos descuidado nuestra vida familiar por no tener claras las prioridades de la vida cristiana.

3. Hemos pecado de falta de humildad, estando más preocupados de resaltarnos a nosotros mismos que a Dios.

4. Hemos tenido un marcado liderazgo machista relegando a la mujer sólo al servicio doméstico y con niños.

5. Hemos manipulado a la iglesia para mantener el poder.

6. Hemos tenido un excesivo denominacionalismo que va en desmedro de la unidad del cuerpo de Cristo.

7. Reconocemos nuestro racismo y actitudes xenofóbicas en contra de pueblos originarios y pueblos vecinos que vienen a nuestro país en busca de mejores oportunidades.

8. Hemos mal utilizado los recursos adquiriendo, a veces, artículos innecesarios y lujosos, sin invertir esos recursos en las personas que tienen necesidades tanto dentro como fuera de la iglesia.

9. Hemos tenido una visión individualista del evangelio que cercena la vida cristiana, que se traduce en una espiritualidad poco encarnada.

10. No haber sido agentes de reconciliación, que es un imperativo bíblico.

11. Hemos pecado de omisión sin tener voz profética ante situaciones críticas de nuestra sociedad.

12. No nos hemos preocupado del medio ambiente que Dios ha creado para nosotros, y nos avergonzamos de que personas e instituciones no cristianas alcen la voz en defensa del medio ambiente.

13. Hemos descuidado nuestra sexualidad, lo que se ha traducido en escándalos que han manchado el evangelio.

14. Hemos descuidado una capacitación seria y profunda a nivel personal y eclesial, lo que se traduce en poca pertinencia y relevancia en la sociedad.

15. No hemos sido íntegros en la administración de los recursos y finanzas a nivel personal y eclesial.

16. Hemos discriminado a los hermanos discapacitados de la participación de tareas en pro de la extensión del Reino de Dios.

17. Nuestra participación en la iglesia local ha sido débil y superficial. Por lo tanto, somos responsables de su falta de compañerismo y de espíritu de servicio y de su visión escapista de la sociedad.


POR LO TANTO, NOS COMPROMETEMOS A:

1. Mantener una disciplina en el ejercicio de la vida devocional y el crecimiento personal.

2. Amar y respetar nuestra familia y dedicarle el tiempo necesario disminuyendo nuestro activismo.

3. Asumir el modelo de Jesús en el rechazo de las tentaciones del poder, el dinero y el sexo.

4. Someter nuestras opciones sociales, económicas y políticas a los principios del Reino de Dios.

5. Ser sensibles a las necesidades sociales, económicas y políticas de nuestro pueblo con actitud de compasión.

6. Integrar y valorar el liderazgo de la mujer.

7. Valorar y reconocer el liderazgo de las minorías culturales y ser sensibles a sus necesidades.

8. Conservar y respetar nuestro medio ambiente reconociéndolo como creación de Dios.

9. Con temor y temblor ante Dios, quitarnos nuestras máscaras de hipocresía y mostrarnos tal como somos.

10. Cuidar nuestro cuerpo por medio de prácticas que conduzcan a una vida sana, física, mental, emocional, social y espiritual.

11. Llevar un estilo de vida sencillo de acuerdo a los principios bíblicos.

12. Tener una membresía reconocida en una iglesia local y dar un buen testimonio cristiano.

13. Adoptar actitud y acciones que incluyan a las personas con discapacidad.

14. Delegar tareas del Reino y discipular para ejercer un liderazgo compartido, evitando concentrar todo el poder.

15. Tener un manejo apropiado de nuestra sexualidad para así ser más fuertes ante las tentaciones.

16. Reconocer nuestros dones para un sano servicio como ministros del Evangelio.

17. Orar e influir en nuestras iglesias para que se abran a las necesidades que hay en las calles de nuestras ciudades.

 

Creemos que Dios ha exaltado en forma única a su hijo Jesucristo y nos ha llevado mediante su Espíritu a adoptar estos compromisos. Con esperanza y oración, invitamos a todos los seguidores de Él a unirse a nosotros en este pacto para la misión integral para que trabajemos unidos en la extensión de Su Reino en Chile.

 

El Dios que da la paz levantó de entre los muertos
al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús,
por la sangre del pacto eterno.
Que Él los capacite en todo lo bueno
para hacer su voluntad.
Y que, por medio de Jesucristo,
Dios cumpla en nosotros lo que le agrada.
A Él sea la gloria por los siglos de los siglos.
Amén

Hebreos 13:20-21 (NVI)