¿Ciencia en la Biblia?: Una introducción

por Felipe Elgueta Frontier, B.Q.

 

El uso de la palabra “ciencia” en algunas traducciones antiguas de la Biblia ha generado más de alguna confusión entre los lectores. Esto se debe a que dichas traducciones aluden a un concepto de ciencia que es diferente del actual. En estos artículos, exploraremos algunos aspectos del verdadero significado de la “ciencia” en la Biblia.

 

La ciencia

Esta palabra deriva del latín scientia, que viene de scire (conocer). Actualmente se aplica a una actividad humana que genera conocimiento verificable y aparentemente objetivo. Ya hemos aludido en otro artículo (1) a la noción epistemológica actual que sostiene que el conocimiento científico no es objetivo, sino inter-subjetivo, ya que se construye por medio de acuerdos al interior de la comunidad de científicos. El concepto actual de ciencia se refiere a un conocimiento construido por los seres humanos y que ha cambiado nuestra forma de ver el mundo y nuestra capacidad para transformarlo, como lo demuestra su creciente aplicación en el vertiginoso desarrollo de la tecnología.

La ciencia, como la entendemos hoy, no se consolida sino hasta después del Renacimiento en Europa, ya que hasta entonces no era bien diferenciable de la filosofía. Además, debió romper paulatinamente con las serias trabas impuestas por las autoridades eclesiásticas (recuérdese el rechazo a aquellas primeras representaciones del universo en las que el centro no estaba precisamente en la Tierra) (2).

 

Las traducciones

La Biblia en versión Reina-Valera (RV), la más usada en el medio evangélico, es una traducción realizada durante el Renacimiento, aunque sujeta a revisiones posteriores. La revisión de 1909 usa 77 veces la palabra “ciencia”, mientras la de 1960 la usa en 61 ocasiones, y la de 1995, sólo en 46. La progresiva eliminación del vocablo concuerda con la idea de que su uso proviene de un concepto de ciencia que es diferente del actual. Esto se ve respaldado aún más por el hecho de que traducciones que se han realizado fuera de la tradición “oficial” RV ya prácticamente han eliminado la palabra “ciencia”: la versión popular “Dios habla hoy” (1979) la usa sólo 4 veces, mientras que en la bautista “RV Actualizada” (1989) aparece sólo una vez.

La palabra “ciencia” aparece 13 veces en la versión RV (1960) del Nuevo Testamento; 11 de estos 13 casos, corresponden a traducciones de la palabra griega gnosis, y los dos restantes, a la palabra epignosis.

 

Un conocimiento especial

Como hemos visto, la “ciencia” a la que se refieren las traducciones castellanas de la Biblia no es coherente con el concepto asociado actualmente a dicho vocablo. Por ello, los traductores han ido reemplazando la palabra “ciencia” por otras más adecuadas al uso contemporáneo, como “conocimiento” y, algunas veces, “sabiduría “ o “saber”. Sin embargo, en muchos casos este “conocimiento” es bastante especial.

Como comentábamos anteriormente, la epistemología contemporánea considera que el conocimiento (incluida la actual ciencia) es una construcción de la mente humana y, por lo tanto, no puede aludir a nada absoluto o permanente, como por ejemplo a Dios. Esto puede ser verdad, pero no toda la verdad. Sería toda la verdad sólo si Dios estuviera callado. Si Él, el absoluto y eterno “Yo Soy” existiera y no nos hablara, entonces no tendríamos forma de saber que Él está ahí, porque no podemos conocerlo por nuestros propios medios.

Sin embargo, la Biblia nos muestra una y otra vez cómo Dios se revela a sus criaturas. Éste es el origen del conocimiento al que no puede acceder la actual ciencia y al que sí se refiere la “ciencia” de las antiguas traducciones: un conocimiento especial, no construido por el esfuerzo humano, sino revelado por Dios.-

Concepción, 2001

Notas

(1) Felipe Elgueta. "Ciencia y fe"

(2) Para un breve recorrido por la historia de la ciencia (aunque con una conclusión humanista), visita este sitio.