Denton Lotz

Declaración del Secretario General de la Alianza Bautista Mundial sobre el Ataque Terrorista

por Denton Lotz, Secretario General de la Alianza Bautista Mundial

Contribución de Patricia Bustamante y Josué Fonseca (Comunidad Bautista, Ñuñoa)
Traducción de Felipe Elgueta Frontier

 

 

Yakarta, 12 de septiembre de 2001:

 

Deploramos con profundo dolor y sobrecogimiento los trágicos e insensatos ataques terroristas ocurridos en Nueva York y Washington. En nombre de la Alianza Bautista Mundial, enviamos nuestras condolencias a las familias de las víctimas de este perverso crimen. Es tiempo de que los líderes religiosos condenemos toda violencia y toda actividad terrorista. Como Bautistas, estamos llamados a ser pacificadores. ¡Toda forma de fanatismo político, social o religioso debe ser condenada en el nombre de Dios!

Escribimos estas líneas desde Yakarta, Indonesia, donde nos encontramos reunidos con líderes bautistas, así como de gobiernos y otras religiones, para discutir la necesidad de defender y mantener la libertad religiosa para todos y para acabar con la disputa sectaria y la violencia que ha tenido como resultado la trágica pérdida de vidas y la destrucción de iglesias y mezquitas.

Recién ayer nos reunimos con líderes políticos del partido musulmán moderado. Todos, musulmanes y cristianos, coincidimos en que debemos trabajar por la paz y la armonía al interior de nuestras naciones y jamás volvernos hacia la violencia o la espada. Como bautistas, que durante mucho tiempo hemos sufrido de la persecución como minoría religiosa, llamamos a nuestro pueblo a orar y trabajar por la paz. Nunca debemos levantar la espada. Nuestro Señor mandó a Pedro, y a todos nosotros, a envainar la espada y tomar nuestra cruz. Por ello, nunca debemos predicar nuestra propia cultura nacional, sino que debemos predicar a Cristo y Su cruz: "Porque si fuere levantado, toda la humanidad atraeré hacia mí" (Juan 12:32).

Esta semana nos ha mostrado la necesidad de tener conversaciones a nivel mundial con hombres y mujeres de todas las tradiciones religiosas y discutir esos grandes valores que tenemos en común para prevenir futuros derramamientos de sangre, pérdida de vidas u otra conflagración que rompa el corazón de Dios.

Nuestra esperanza como cristianos está en Jesucristo, nuestro Señor crucificado y resucitado que volverá para llevar a su pueblo a un nuevo reino. Durante este tiempo de espera, llamamos a los Bautistas y a los hombres y mujeres de buena voluntad del mundo entero a luchar por todas aquellas cosas que lleven a la paz, la reconciliación y la justicia. ¡Convirtámonos en un pueblo que ora y en un pueblo que trabaja por la paz de Cristo, aquella que el mundo no entiende, pero por la cual y a la cual somos llamados!.-