Pianista Roberto Bravo lleva mensaje de paz al Cusco por Maurenn Lennon Zaninovic, El Mercurio Publicado originalmente en diario El Mercurio, sábado 26 de marzo de 2005
El reconocido intérprete
nacional parte hoy a Perú y Haití, entre otros países.
"Llevaré un casco protector", bromea Roberto Bravo. Es que hoy el pianista inicia una intensa gira que comprende Perú, Haití, Colombia, Cuba, Barcelona (España) y República Dominicana. La primera parada es neurálgica, más aún tras el reciente impasse que ha generado la venta de armas a Ecuador, lo que ha puesto en tensión máxima las relaciones con Perú, además del bullado episodio de los grafiteros. Entre el 28 y el 31 de marzo, actuará en diversos recintos, como la Universidad Católica de Lima. El 2 de abril, Bravo ofrecerá un recital nada menos que en el Teatro Municipal de Cusco: "Después de ver lo sucedido con los grafiteros chilenos empecé a cuestionarme qué podía hacer para curar las heridas que dejan dos compatriotas en un país hermano. Por eso, mi concierto quiere ser un gesto de amistad y de acercamiento, una posibilidad de decir, a través de la música, que en Chile sí respetamos la cultura peruana y que esta situación fue un hecho puntual, fruto de la incultura de dos jóvenes. Los artistas somos y seremos siempre mensajeros de paz".
Regalos para grafiteros
Además de ofrecer recitales y de impartir master classes gratuitas, el músico aprovechará su visita para conversar con los grafiteros Enzo Tamburrino (19) y Eduardo Cadima (20), a quienes lleva de regalo libros del poeta peruano César Vallejo; "Alturas de Machu Picchu", de Neruda, y un completo volumen sobre la historia inca. "En la música siempre se han dado gestos de paz. Está el director y pianista Daniel Barenboim, quien se ha dedicado a unir a palestinos con judíos. O Mstislav Rostropovich, que agarró su cello y empezó a tocar Bach, tras caer el muro de Berlín. Ese es un legado maravilloso que los músicos tenemos que recoger y si me toca ir en este momento a Lima y Cusco, en medio de una crisis, tendré que seguir ese testimonio". El programa que ofrecerá en Perú y en el resto de los países latinoamericanos es bastante variado e incluirá obras de Chopin, Manuel de Falla, Piazzolla, música cubana, temas de películas y piezas de compositores chilenos, como Luis Advis y Víctor Jara. -¿Cuál es su análisis del caso graffiti? "En Chile no tenemos conciencia de lo que significa el patrimonio cultural. De hecho, aquí se botan casas y se construyen edificios en cualquier parte, a diferencia de Perú. Por eso, este viaje tiene mucho de respeto hacia los cusqueños. Me impactó mucho el gesto del gobierno checo, tras el incendio de las Torres del Paine. Rápidamente sus autoridades reaccionaron y asumieron su responsabilidad y mandaron dos viceministros. Nosotros, en cambio, no hicimos mucho con Cusco. Mi idea, además, es poder contarles que hay muchas cosas que nos unen, como la poesía de Neruda y que el director de la Orquesta Sinfónica de Chile es nada menos que un peruano (David del Pino), por lo que animadversión no hay". -¿Cómo surgió la presentación en Haití (28 de abril al 1 de mayo)? "Le prometí a Juan Gabriel Valdés, una vez que asumió como representante de la ONU en Haití, realizar una presentación en ese país, llevando un mensaje de paz a las tropas chilenas. Siempre he querido compartir mi música con todo el pueblo de Chile y si eso me significa viajar, hago todo lo posible para cumplir con mi promesa".
-¿En qué piano va a tocar? "En Haití hay gente buscando un instrumento, pero si no hay uno de cola, estoy dispuesto a trasladar un piano vertical en un helicóptero. Nunca me he subido a uno, así que el viaje será toda una experiencia".
Para Gabriela Mistral Otra de las destacadas actividades que realizará Roberto Bravo, en 2005, es un homenaje a Gabriela Mistral, al cumplirse 60 años de la entrega del Premio Nobel. En la IV Región su agenda incluye una serie de presentaciones, en un emotivo tributo a la autora de "Tala". El mismo pianista explica: "Desde hace años he venido realizando talleres poético-musicales. Son encuentros intimistas donde me gusta tocar el piano y que se recite poesía, entregando, además, un mensaje valórico. Con Gabriela he pensado hablar no sólo de la poetisa, sino fundamentalmente de una mujer visionaria y revolucionaria, que desde muy joven escribía sobre los derechos de la mujer. Son aspectos de su vida que se conocen poco".-
Enlaces relacionados:
Declaración de Daniel Barenboim con ocasión de la recepción del Premio Wolf en Rebelión, 17 de mayo de 2004 Rostropovich, virtuoso del violonchelo en La Jornada Virtual, 26 de marzo de 2002
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