"La Pasión" ultraviolenta: Un cuadro incompleto por Burton Buller, Director de Mennonite Media en Harrisonburg, Virginia, EEUU Publicado originalmente por la Iglesia Menonita de los Estados Unidos Traducción de Felipe Elgueta Frontier
Gibson venera el cuerpo quebrantado de Cristo, pero dice poco acerca del sentido de este quebrantamiento: la resurrección. Su punto de vista teológico exige que fluyan montones de sangre de las heridas de Cristo, porque es necesario que haya sangre suficiente como para cubrir los muchos y dolorosos pecados de humanidad. Así narrada, la historia de salvación está incompleta. Lo que me entusiasma de Cristo, es la nueva vida que exige la salvación. La nueva vida no está representada en el cuerpo azotado y quebrantado de Cristo, sino en su triunfo sobre la muerte. O Gibson no entiende aquella parte de la historia de salvación o se olvidó de otorgarle algo más que un simple reconocimiento. Aún así, él tiene todo el derecho a interpretar sus creencias de manera cinematográfica. El cineasta abordó un tema difícil. Y la película se alza como su declaración personal. Pocos directores de cine tienen alguna vez la oportunidad de hacer lo que Gibson ha hecho. La violencia de la “Pasión” queda grabada a fuego en la mente del espectador. Gibson no sólo ha bajado la barrera de la violencia que es aceptable representar en una pantalla, sino que es posible que la haya quitado del todo. Desde mi punto de vista, esta película es más violenta que “Pulp Fiction” o las escenas iniciales de “Rescatando al Soldado Ryan”, filmes que integran varias listas de "las películas más violentas". Los primeros 20 minutos de “Ryan” describen escenas del campo de batalla, tan reales que parecen secuencias documentales no editadas. El espectador apenas alcanza a vislumbrar los resultados de la violencia (cuerpos desmenuzados por los impactos de la artillería) e inmediatamente pasa a otra cosa. La violencia de “La Pasión” afecta de manera más profunda al espectador, ya que se perpetra durante mucho tiempo contra un solo individuo. Según algunas estimaciones, 45 minutos de las dos horas que dura la película están dedicados a golpear a Jesús, no sólo con azotes, sino con látigos de nueves puntas cuyos extremos metálicos hacen saltar la carne hasta los rostros de los observadores. La violencia excesiva funciona porque es manipuladora. Es por eso que la sociedad ha puesto límites a la violencia que se acepta normalmente en el cine convencional. La manipulación que significa llevar las almas a la fe atrapándolas con el horror apocalíptico de una interpretación hollywoodense de las Sagradas Escrituras, me parece menos que honorable. La descripción que Gibson hace de Cristo introducirá imágenes nuevas y diferentes cuando se lean los Evangelios. Que esto le ayude o no al lector a identificarse con el relato del evangelio, dependerá de sus habilidades imaginativas. Talvez limite su capacidad para imaginar la plena salvación que desea Dios. Es evidente el esfuerzo de Gibson por recrear a su Cristo cinemático en la imagen de dantescos iconos medievales. De vez en cuando, el movimiento de la cámara se detiene en un “close-up” de Jesús para grabar a fuego la imagen en la mente del espectador; una imagen notablemente similar a la iconografía que encontramos en las antiguas catedrales. Al empezar con Getsemaní y pasar inmediatamente a la traición, juicio, flagelación y crucifixión, hay poco espacio para el contexto más amplio de la vida de Jesús. Ninguna enseñanza, ninguna parábola, sólo la curación de la oreja cortada de Pedro. Los breves “flashbacks” parecen forzados. Gibson requiere que sus espectadores estén bíblicamente instruidos. Esto restringe las posibilidades de que la película tenga un uso evangelístico de gran alcance. No será comparable con el filme de Jesús que la Cruzada Estudiantil por Cristo ha comercializado tan hábilmente. “La Pasión” es una poderosa declaración de fe. Pero es sólo una interpretación del relato evangélico realizada por un hombre. Es significativamente defectuosa. Está diseñada para manipular nuestras emociones a través de un contenido ultraviolento. Es Hollywood en gloria y majestad.-
Lo último de Mennonite Media en español:
|