Citar como: http://www.puertachile.cl/anabaptismo/menno_haiti2004.htm

 

El trabajo del Comité Central Menonita en Haití

 

 

El trabajo continúa pese a la agitación política

Informe de Rachel B. Miller Moreland

Puerto Príncipe, Haití, 23 de febrero de 2004

Publicado originalmente por Canadian Mennonite

Traducción de Felipe Elgueta Frontier

 

 

< Proyecto de reforestación apoyado
   por menonitas en el pueblo de Valereux.
   Foto: Tony Siemens

 

A medida que aumenta la agitación política en Haití, los obreros del Comité Central Menonita (CCM) que allí se encuentran van sintiendo los efectos. La tensión ha ido en aumento desde el año 2000, cuando el partido Lavalas arrasó en unas polémicas elecciones parlamentarias.

Las protestas se han vuelto letales en los últimos dos meses, a causa de los enfrentamientos entre los partidos de oposición, que exigen la renuncia del presidente Jean-Bertrand Aristide, y partidarios del gobierno.

“Las barricadas en los caminos coartan nuestras actividades y las manifestaciones cambian nuestras rutas; pero, en general, el trabajo del CCM continúa”, dijo Edwin Dening, co-representante del CCM en Haití. Edwin y Sylvia Dening son de Edmonton, Alberta (Canadá).

Hay 35 obreros del CCM en Haití, entre ellos 7 canadienses. Ellos trabajan en reforestación, salud, educación, proyectos de agua y derechos humanos. Estas cifras incluyen a miembros nacionales del personal, 10 con jornada completa y 11 con jornada incompleta. Además de la familia Dening, otros cinco viven en la capital, Puerto Príncipe.

La obrera del CCM, Kristi Vandewetering, está apoyando los esfuerzos para que las protestas sean pacíficas, a través de su trabajo con una organización haitiana de derechos humanos. La organización ha estado observando atentamente casi todas las recientes manifestaciones en Puerto Príncipe, y proporciona servicios de evacuación de emergencia para las víctimas de la violencia.

Recientemente, Vandewetering ayudó a transportar a otra área de la ciudad a estudiantes que protestaban y que estaban siendo amenazados con violencia. Las manifestaciones se han convertido en un acontecimiento casi diario.

“Recién ayer había una marcha grande en las calles (algunos hablan de 100.000 personas) pidiéndole al presidente que renunciara”, informó Dening. Él y su familia tuvieron que buscar rutas alternativas para volver a casa desde la iglesia, con el fin de evitar las volátiles muchedumbres.

Obreros del CCM en Bwadlorens, un pueblo remoto en el noreste, también han sentido los efectos de la situación. Los estudiantes secundarios, que deben asistir a un internado en una localidad cercana, han regresado al pueblo. Las clases nunca se reiniciaron después del receso de Navidad.

“Los rumores abundan en un momento como éste”, dijo Dening. Entre estos rumores está el de la posible intervención de tropas de países vecinos, o incluso la guerra civil.

Aristide regresó recientemente después de sostener reuniones con líderes de varias naciones caribeñas y representantes de la Organización de Estados Americanos, la Unión Europea, Canadá y los Estados Unidos.

Según una reciente noticia de CNN, el grupo “estableció un marco para negociaciones continuadas, con una fecha tope en marzo para tomar acciones concretas”.

Los líderes de oposición se niegan a reunirse con Aristide en persona y dicen que no quedarán satisfechos con menos que su renuncia.

La República Dominicana, que junto con Haití conforma la isla de la Española, también se ha plagado de manifestaciones y huelgas no relacionadas en semanas recientes, debido a los escándalos políticos y al desplome de su moneda. Miles de haitianos viven y trabajan en la República Dominicana, que durante mucho tiempo ha tenido una mejor situación económica.

“Es difícil saber cuál será el resultado final”, dijo Dening. “Por favor, oren por la paz”.


Situación actual en Haití

Puerto Príncipe, Haití, 3 de marzo de 2004

Publicado originalmente por Mennonite Central Comittee, Traducción de Felipe Elgueta Frontier

Aunque todavía hay confusión con respecto a quién está a cargo en Haití, la situación ha mejorado muchísimo. De hecho, la parte norte del país está en suficiente calma como para permitir que los obreros del CCM que viven en los pueblos de Bwadlorens y Desarmes dejaran Puerto Príncipe el 2 de marzo y se dirigieran a sus respectivas residencias.

El equipo está agradecido de que hasta ahora se haya evitado una confrontación mayor en la capital, y los miembros del equipo del CCM, tanto haitianos como norteamericanos, están a salvo. Ellos solicitan que permanezcamos en oración por el equipo del CCM y por el pueblo de Haití en la difícil tarea que queda por delante, de establecer la paz y formar un gobierno viable.

Una cita de la obrera del CCM, Selena Carpenter, captura la naturaleza continuada del trabajo en Haití: "Cuando la historia sobre toda esta violencia haya terminado, nuestros vecinos y amigos seguirán tan hambrientos como antes".-

 


 

Sitios y documentos relacionados:

Haití, el país olvidado

Iglesia Menonita de Canadá

Canadian Mennonite

Mennonite Central Comittee, Haiti

 

 

< Una obrera menonita recoge agua
   para regar un huerto en Bwadlorens.
   Foto: Tony Siemens