Primer Foro de Teología Anabaptista reúne a académicos europeos por Bethany Keener Publicado originalmente por la Iglesia Menonita de Canadá Traducción de Felipe Elgueta Frontier
Dankwart y Brunhilde Horsch, granjeros menonitas de Sitzenhof, Schwandorf, Alemania, no son teólogos; pero asistieron al primer Foro de Teología Menonita de Londres debido a su interés en la teología de paz menonita. Veintiséis anabaptistas, representando a nueve países, se reunieron aquí en el Centro Chester Guy los días 4 y 5 de marzo. El propósito del evento, patrocinado por el Centro Menonita de Londres, era que los anabaptistas europeos exploraran el tema de la expiación. El evento fue organizado por Vic Thiessen, obrero permanente del programa “Witness” de la Iglesia Menonita de Canadá y director del Centro Menonita de Londres. Thiessen dijo que la elección del tema de la expiación se debió al considerable interés que suscita entre los académicos europeos. Thiessen dijo también que “la expiación es central en la teología de paz menonita”. Al sugerir que Dios deseaba la muerte violenta de Jesús para que éste cargara con el castigo por el pecado de la humanidad, las teorías tradicionales se han basado en la violencia y la retribución. “El interés actual se debe principalmente al libro The Nonviolent Atonement (“La Expiación No Violenta”) de J. Denny Weaver, que sugiere que es tiempo de abandonar la teoría tradicional de Anselmo basada en la satisfacción o expiación sustitutiva [que establece que] Jesús tenía que morir para pagar la pena por nuestros pecados”, señaló Thiessen. “La pregunta acerca de la expiación también se relaciona con un tema más amplio que es cómo debe relacionarse la teología menonita con la teología ortodoxa tradicional; un tema que está debatiéndose cada vez más, mientras se produce el decaimiento de las iglesias tradicionales europeas”. “El libro de Weaver desafía estas ideas violentas acerca de un Dios que exige justicia retributiva y envía a su propio hijo a morir como víctima inocente para lograr nuestra salvación”, dijo. Weaver, profesor de religión del Bluffton College (Ohio), participó en el foro con una exposición sobre el “Análisis no-violento de la violencia de la expiación anselmiana”. Entre los expositores también estaba Margot Longley quien, junto a su marido Stephen, vive y trabaja en Turku, Finlandia. Longley, quien es estudiante de doctorado en Turku, presentó un documento titulado “Expiación a comienzos del Siglo XVI: metafísica, mística y ética”, en el cual señala que los primeros anabaptistas se concentraron en quién se benefició con la expiación (una visión histórico-ética) y no en cómo ocurrió. Neal Blough, colaborador permanente del programa “Witness” de la Iglesia Menonita de Canadá para la Red de Misiones Menonitas en Francia y director del Centro Menonita de París, también presentó una ponencia titulada “Salvación e Historia: La Expiación en la Teología de Pilgram Marpeck”. Blough dijo que los primeros estudiosos anabaptistas, como Marpeck, estaban fuertemente influenciados por visiones católicas y protestantes de la expiación y que, por consiguiente, no habrían sido no-violentos. Luego de las ponencias, los participantes tuvieron la oportunidad de entregar sus impresiones, tanto de manera formal como dentro de grupos pequeños. “Muchas personas dijeron que contar con una teoría pacífica de la expiación les permite discutir seriamente el tema de la paz en las congregaciones con las que trabajan”, dijo Longley, explicando que, con una visión así de la expiación, la paz ya no es algo optativo ni periférico, sino que se torna central dentro de la identidad cristiana. “La expiación no-violenta de Weaver, que él llama el ‘Christus Victor narrativo’, sugiere que la opción de vida asumida por Jesús, de desafío no violento al sistema de dominación, fue reivindicada en su resurrección, la cual fue la señal de la derrota de los poderes del mal, incluidos los poderes terrenales que oprimen a la gente”, dijo Thiessen. “Cambiar el énfasis desde la expiación al seguimiento del camino de paz y justicia de Jesús, es vital para la teología de paz menonita y tiene implicaciones para la vida de todos los cristianos, no sólo de los académicos”. El foro no sólo creó un espacio para la discusión teológica, sino también para que los anabaptistas esparcidos por todo el continente europeo y el Reino Unido pudieran conocerse y compartir en su peregrinaje común. “Fue magnífico conocer a menonitas del resto de Europa. La combinación de un punto de partida común, más una disposición a tomar en serio la propuesta de Denny, incluso para plantearle preguntas escrutadoras, fue excelente”, dijo el teólogo anabaptista británico Jeremy Thomson. Jo Rathbone, un anabaptista laico que trabaja en una iglesia anglicana en Inglaterra, dijo: “Para mí fue una instantánea fascinante del mundo menonita, al no haber conocido a muchos menonitas antes. ¡Fue interesante oír que no todos ellos están de acuerdo!” “Yo estoy muy aislada [en Turku]. No hay ninguna iglesia menonita, y mucho menos teólogos menonitas con quienes hablar. Así que contar con esta oportunidad sin tener que atravesar todo el Océano Atlántico ¡es simplemente grandioso!”, dijo Longley. “Fue verdaderamente una ocasión importante e histórica”. Rainer Burkart, pastor de la Iglesia Evangélica Menonita de Neuwied, Alemania, y vicepresidente del Congreso Menonita del Norte de Alemania resumió el foro como “una parte importante del viaje de búsqueda de una manera adecuada y responsable de hablar de Dios que sea coherente con la teología bíblica que es parte de nuestra herencia”. Según Longley, los participantes estuvieron entusiasmados con el foro y han propuesto reunirse de nuevo en Holanda en el otoño del 2005.
Más sobre expiación: J. Denny Weaver: Teología Anabaptista y Expiación no violenta
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