En Chile

Pastor Helmut Frenz, gran defensor de los derechos humanos

Redactado por Felipe Elgueta Frontier, a partir de informaciones publicadas en Radio Cooperativa, Diario La Nación, El Mostrador, Punto Final, El Periodista, Radio Universidad de Chile, Editorial Lom, Municipalidad de Hualpén y Wikipedia.

El martes 13 de septiembre falleció en Alemania, a los 78 años de edad, el pastor luterano Helmut Frenz, quien se destacó en la década de 1970 como un incansable luchador por los derechos humanos en Chile, lo que le valió ser expulsado por la dictadura de Pinochet.

En septiembre de 1973, pocos días después del golpe militar, el pastor Frenz fundó la Comisión Nacional de Ayuda a los Refugiados, entidad reconocida por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas y por el mismo régimen de facto, lo que permitió que cerca de 7.000 refugiados extranjeros salieran de Chile, otorgándoseles ayuda social, espiritual y jurídica.

El 6 de octubre de 1973, junto al cardenal Raúl Silva Henríquez (arzobispo de Santiago), Frenz fundó el Comité de Defensa de Derechos Humanos, que posteriormente pasó a denominarse Comité de Cooperación para la Paz en Chile (o, simplemente, Comité Pro Paz), compartiendo la presidencia de esa entidad con el obispo Fernando Ariztía Ruiz. Dicho comité no sólo aunó las voluntades de diversas iglesias, sino también de la comunidad judía, para prestar asistencia social y legal a quienes eran detenidos y sujetos a violaciones de los derechos humanos por parte de agentes de la dictadura de Pinochet.

En 1974, en reconocimiento a su labor humanitaria, el Alto Comisionado de la ONU le otorgó al pastor Frenz la medalla Friedjof Nanssen. Asimismo, en abril 1975, Frenz participó en la creación de otra entidad dedicada a la defensa de los derechos humanos y que se mantiene activa hasta hoy: la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (Fasic).

Del Comité Pro Paz a la Vicaría de la Solidaridad

Frenz y Francoise Visée

Helmut Frenz junto a Francoise Visée, integrando la Delegación Internacional que participó en la campaña Tortura Nunca Más el año 2003, a 30 años del golpe militar.

El pastor Frenz fue uno de los primeros en realizar un estudio donde se establece que la tortura se aplicó en Chile en forma sistemática. En su calidad de co-presidente del Comité Pro Paz, el 11 de septiembre de 1974 concurrió junto al obispo Ariztía a entregarle al general Pinochet el informe donde se comentaban situaciones de “apremios físicos”. Para sorpresa de ambos, en ese diálogo el propio Pinochet admitió abiertamente que en su régimen se aplicaba la tortura: “Los comunistas más peligrosos son los miembros del Mir. Deben ser torturados porque de otro modo no cantan. La tortura es necesaria para erradicar el comunismo de raíz”, les dijo el dictador. Ese diálogo sirvió de testimonio y eje central en el proceso que Joan Garcés llevó a cabo en España contra Pinochet.

Además de la arriesgada y heroica labor de ayuda directa a miles de perseguidos, había que hacerse cargo de las necesidades sociales de sus familias. El sacerdote católico Cristián Precht, a la sazón secretario ejecutivo del Comité Pro Paz describe la titánica tarea:

“El Comité extendió su labor asistencial a siete de las ocho zonas pastorales de Santiago para coordinar y animar un trabajo solidario de base: organización y apoyo de comedores infantiles, creación de ocho policlínicas, atención a las necesidades sociales… […] Para tener una imagen de la magnitud del trabajo realizado, sólo en Santiago, más de 40 mil personas pidieron atención jurídica en los dos años del Comité Pro Paz; en las policlínicas se registraban más de 70 mil atenciones médicas y 35 mil niños comían diariamente en los comedores infantiles, gracias a la abnegación de sus madres y al apoyo de la comunidad local y de Caritas Santiago. Las cifras se multiplican si nos atenemos a lo que pasó en todo el país”.

El gobierno no tardaría en manifestar su molestia ante las denuncias realizadas por el comité. El 3 de octubre de 1975, cuando volvía de un viaje al extranjero, el pastor Frenz se encontró con la sorpresa de que tenía prohibición de ingresar al país.

El régimen militar ya había empezado a presionar a las iglesias miembros del comité, primero amenazándolas con revocar sus personalidades jurídicas y luego usando a la prensa para desprestigiar al comité con la entonces usual propaganda antimarxista. Según narra Cristián Precht, en noviembre de 1975, tras la detención de varios sacerdotes y el envío de una carta de Pinochet al cardenal Silva Henríquez, éste “tomó la dolorosa decisión de cerrar el Comité por la Paz. En su carta respuesta a Pinochet afirmaba que el Comité concluía su labor por exigencia del Gobierno, cosa que los hechos demostraban. Pero, con la misma decisión reafirmaba, en el mismo documento, el derecho irrenunciable de cada Iglesia a continuar esta obra humanitaria en fidelidad al mandato recibido del Señor”.

El cierre del comité se concretó el 31 de diciembre de 1975. Al día siguiente, por decreto arzobispal, se creó la Vicaría de la Solidaridad, organización que continuó el trabajo del Comité Pro Paz hasta el fin de la dictadura, gracias a encontrarse directamente bajo el alero privilegiado de la Iglesia Católica.

Un chileno con pasaporte alemán

Frenz: "Mi vida chilena"

El libro autobiográfico de Helmut Frenz. En la foto de portada: Frenz junto al Premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, en un acto por Chile (Hamburgo, 1978).

De regreso en Alemania, el pastor Frenz continuó su defensa de las víctimas de la dictadura desde el cargo de Secretario Ejecutivo de Amnistía Internacional, el cual ocupó durante más de una década, y permaneció toda su vida colaborando con el trabajo por los derechos humanos en Chile. En los últimos años de su vida visitó este país y manifestó su molestia por la decisión de la Comisión Valech (Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, 2004) de guardar en secreto por 50 años los nombres de los victimarios, así como su preocupación por la dureza represiva de la policía chilena ante las protestas de escolares de la llamada Revolución pingüina (2006). También asumió la ardua y dolorosa tarea de revivir sus memorias de la pobreza y la violencia que conoció en Chile para plasmarlas en el libro Mi vida chilena (Lom, 2006).

El 30 de julio de 2007, la Presidenta Michelle Bachelet firmó la ley que le concedió nacionalidad chilena por especial gracia. Bachelet manifestó en la ocasión que “ningún poder pudo apartar a Chile del corazón de Helmut Frenz, ni a él del corazón de millones de chilenos y chilenas que lo reconocemos como uno de los héroes de la paz”.

Padre de 10 hijos, Frenz residió en Alemania hasta sus últimos días, en los que estuvo internado en el hospital Albertinen Krankenhaus de Hamburgo. Había nacido en 1933 en la ciudad alemana de Allenstein (actual Olsztyn, Polonia). Llegó a Chile en 1965 como pastor de la Iglesia Evangélica Luterana, residiendo primero en la ciudad de Concepción, antes de ser nombrado obispo y trasladarse a Santiago en 1970. En Concepción orientó su labor hacia las personas encarceladas y diversos campamentos poblacionales de Hualpencillo, populoso sector ubicado en la actual comuna de Hualpén, la misma que le rindiera un sentido homenaje en el año 2006 y que hoy lo recuerda con un responso fúnebre en la Iglesia Evangélica Luterana.

En una entrevista del año 2003, el pastor Frenz explicó por qué decía tener un corazón chileno con pasaporte alemán:

“Mis lazos con Chile se construyeron en Concepción, en el campamento Lenin. (La dictadura rebautizó Población Diego Portales a esa toma de terrenos en el sector de Hualpencillo). El 8 de mayo del 70, un día de frío y lluvia, murieron dos niños y vi que había que hacer algo. Ése fue el punto de cambio de mi nacionalidad. […] Debo confiar en mis ojos, y admitir que no soy miembro de un partido político pero sí del partido más grande, el partido de los pobres, de los oprimidos, los torturados y los que padecen las consecuencias de una situación injusta. En Chile me he encontrado con los miembros de mi partido”.

Ceremonia en que se le otorgó la nacionalidad chilena a Helmut Frenz en 2007.

Frenz habla en la ceremonia en que se le otorgó la nacionalidad chilena en 2007. A su lado, los presidentes Frei y Bachelet (Foto: Jorge Jouannet, El Mercurio).

2 pensamientos en “Pastor Helmut Frenz, gran defensor de los derechos humanos

  1. Que hermoso ejemplo de lucha Bienaventurados los que hacen la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9

  2. Frenz se encontraba a cargo de la Iglesia Evangelica Alemana, donde su antecesor habia permanecido durante 35 anos y habia sido integrante del partido fascista, al igual que la mayoria de los alemanes que frecuentaban la Iglesia, donde todas las actividades se efectuaban en idioma aleman y la feligresia se reducia a alemanes y sus descendientes que tambien eran afines a la citada ideologia.

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