En el extranjero

El cambio no violento en Medio Oriente

Por Kathleen Kern*, Menno Weekly Review, 14 de marzo de 2011
Traducido por Felipe Elgueta Frontier, www.puertachile.cl

Quienes creemos en el cambio social no violento hemos observado con entusiasmo, durante las últimas semanas, cómo la gente de África del Norte y Medio Oriente ha empleado tácticas no violentas para deponer dictadores o enfrentarse a ellos.

También hemos visto, una vez más, cómo los principales medios de comunicación no logran comprender la no violencia y a menudo pasan por alto su aparición.

En un comienzo, en Túnez y Egipto, la prensa insistía en hablar de revoluciones “sin líderes”, lo cual era absurdo. En estos y otros países del Medio Oriente, cientos de líderes –de agrupaciones de estudiantes, profesores, campesinos, profesionales y religiosos y otras organizaciones– han trabajado durante años preparando el terreno para el cambio en sus sociedades.

Una ventana especialmente interesante hacia este proceso es el documental “Seeds of Change” (“Semillas de cambio”), que se puede ver en Al-Jazeera en Inglés (disponible aquí). Sigue a un grupo de jóvenes activistas egipcios que se unieron para apoyar a los trabajadores que planeaban una huelga en la ciudad industrial de El-Mahalla El-Kubra el 6 de abril de 2008.

Los activistas, que fueron conocidos como Movimiento Juvenil 6 de abril, usaron Facebook, Flickr, blogs y otras herramientas de comunicación digital para informar sobre la huelga, alertar a sus redes acerca de las actividades de la policía, organizar la protección judicial y atraer la atención hacia sus iniciativas.

Para enero de 2009, tenían casi 70 mil miembros que denunciaban la corrupción de su gobierno y la estancada economía de su país y exigían libertad de expresión. Ellos consultaron a los grupos estudiantiles de Serbia que habían logrado derrocar al gobierno de Slobodan Milosevic y examinaron de qué forma podrían aplicar las tácticas no violentas de los serbios para enfrentar a la dictadura de Hosni Mubarak.

Egipto: "Venceremos"

Un niño egipcio porta un cartel con la consigna "Venceremos". Foto: Tara Todras-Whitehill, AP

Probablemente, la más ignorada de las luchas para deponer a un régimen corrupto en Medio Oriente sea la que se está librando en el Kurdistán iraquí.

En su casi inexistente cobertura de los eventos en esa región, los medios occidentales insisten en reciclar la misma historia: los kurdos fueron oprimidos de maneras horribles por Saddam Hussein, desean formar su propio país y son amistosos con los Estados Unidos.

Los medios no han cubierto las flagrantes violaciones de derechos humanos cometidas por el Gobierno Regional del Kurdistán y otros partidos políticos, ni su tendencia a implementar medidas cada vez más antidemocráticas.

Cuando los kurdos, siguiendo el ejemplo de sus vecinos, se volcaron a las calles a fines de febrero, una facción de profesionales y artistas de la sociedad civil agrupados bajo el nombre de Grupo Blanco (Groupi Spi) se hizo presente para salvaguardar el carácter no violento de las manifestaciones.

Vistiendo chalecos blancos y extendiendo largos lienzos blancos, crearon una barrera amortiguadora entre los grupos armados y los manifestantes civiles e impidieron exitosamente las interacciones violentas.

Cuando describo la forma en que los medios malinterpretan o ignoran los cambios no violentos, no estoy minimizando la importancia de los catalizadores.

La desobediencia civil de Rosa Parks tuvo lugar en un instante en el que muchas personas, incluido Martin Luther King, estaban en el lugar propicio y en el momento propicio para expandir dramáticamente el movimiento por los derechos civiles en el sur de los Estados Unidos; pero ella había sido líder del movimiento desde la década de los 40.

Cuando el frutero Mohamed Bouazizi se prendió fuego en diciembre luego de que un funcionario corrupto de un pueblo tunecino lo humillara y le confiscara sus medios de subsistencia, grupos como el Movimiento 6 de abril estaban listos para cambiar el mundo a partir de esa tragedia.

Los miles que lucharon por la justicia durante las décadas anteriores, los que sufrieron y murieron, los que se rindieron y desesperaron, hicieron posible que quienes les siguieran tuvieran éxito cuando el momento fue propicio.-

(*) Kathleen Kern, de Rochester, EEUU, ha trabajado desde 1993 en los Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP), cumpliendo tareas en Haití, Washington DC, la Ribera Occidental, Chiapas, Dakota del Sur y Colombia. Trabajó en el proyecto de ECAP en Hebrón desde 1995 hasta octubre de 2002, cuando el gobierno israelí le negó el ingreso al país. Kern ha publicado varios libros, entre ellos una historia de los ECAP. Trabaja en el equipo directivo de la Asociación Menonita del área de Rochester.

Grupo Blanco (Kurdistán)

En Sulaymaniya, Kurdistán iraquí, el Grupo Blanco mantiene separadas a las fuerzas de seguridad y los manifestantes. Foto: ECAP/Rabble.

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