En el extranjero

Palestina/Israel: ¿Cómo poner fin a este ciclo destructivo y alcanzar una paz justa y duradera?

Por el Reverendo Dr. Naim Ateek, 7 de agosto de 2014
Centro Ecuménico Sabeel de Teología de la Liberación, Jerusalén

Traducido por Felipe Elgueta Frontier, www.puertachile.cl

Según las Naciones Unidas, tras 29 días de bombardeo “quirúrgico” y “de precisión” desde tierra, mar y aire, 1.814 personas de Gaza han muerto, más del 85 por ciento de ellas civiles, incluidos 408 niños y niñas. En el bando israelí, 64 soldados y 3 civiles han muerto [1]. Estas cifras, junto con la sofisticación del poder de fuego israelí, arrojan serias dudas sobre la legitimidad de las acciones israelíes en pos de su autodefensa.

Es obvio que ambos bandos en conflicto no son militarmente iguales y que la inerme población civil palestina ha sufrido la peor parte. Según una declaración conjunta de expertos internacionales de todo el mundo, entre ellos Richard Falk, “la población civil de Gaza ha sido victimizada en nombre de un falsamente interpretado derecho a la autodefensa, en medio de una escalada de violencia provocada ante la mirada de toda la comunidad internacional. La denominada Operación Borde Protector estalló durante un conflicto armado ya en desarrollo, en el contexto de una prolongada ocupación beligerante que comenzó en 1967” [2] .

La Misión Investigadora de la ONU consideró que la “Operación Plomo Fundido” de Israel en 2008-2009 estuvo dirigida contra el pueblo de Gaza, y lo mismo puede decirse de la actual ofensiva militar. “Todos en Gaza están traumatizados y viven en un estado de terror constante. Este resultado es intencional, puesto que Israel está apoyándose nuevamente en la ‘doctrina Dahiya’ [3], la cual recurre deliberadamente a la fuerza desproporcionada para infligir sufrimiento a la población civil con el propósito de lograr objetivos políticos… más que militares” [4].

Falk y otros firmantes de la declaración conjunta creen que la mayor parte del intenso bombardeo está dirigida a aterrorizar a la población civil de Gaza. El derecho consuetudinario internacional considera ilegal cualquier acto deliberado que aterrorice a la población.

Aunque es importante que se examinen estos hechos, nunca debemos perder de vista la situación en su conjunto. Necesitamos recordar que hemos estado en esta situación muchas veces antes. En la “Operación Plomo Fundido”, 1.391 palestinos murieron en Gaza (55 por ciento civiles), incluidos 318 niños. Es importante recordar las palabras del Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon, quien recientemente observó que, a menos que enfrentemos las causas fundamentales del conflicto, seguiremos viendo matanzas como ésta una y otra y otra vez.

Muchos podrán debatir cuáles son las causas fundamentales del conflicto, pero nosotros en Sabeel creemos que su esencia se resume en lo siguiente:

• Una proporción importante de la población que reside entre el río Jordán y el mar Mediterráneo no goza de autodeterminación [5].
• La mayoría de aquellos que no gozan de autodeterminación viven sometidos a la ley militar, y así han vivido durante 47 años [6].
• El 50 por ciento de quienes sí gozan de autodeterminación controla, directa o indirectamente, el 100 por ciento de la tierra [7].

Nosotros en Sabeel, siguiendo los principios de nuestra fe, nos oponemos a toda violencia, incluido el lanzamiento indiscriminado de cohetes desde Gaza. Sin embargo, cuando examinamos el resumen anterior, el cual ningún analista político serio puede poner en duda, nos preguntamos: ¿Qué tiene de extraño que haya un permanente conflicto en nuestra región?

Sin embargo, la pregunta persiste: ¿Cómo poner fin a este ciclo destructivo y alcanzar una paz justa y duradera?

Creemos que la respuesta es clara y creemos que la mayoría de las personas la conoce. Tras 47 años de opresión militar, la ocupación militar israelí de Gaza, Jerusalén Oriental y la Ribera Occidental debe terminar en conformidad con los principios legales internacionalmente aceptados. Además, debe encontrarse una solución justa para los refugiados palestinos. Así como en el caso de Rusia en Ucrania, si los líderes israelíes se niegan a cumplir con sus obligaciones legales internacionales, se les debe persuadir para que lo hagan, empezando por sanciones dirigidas contra los líderes de Israel. El pueblo palestino no está pidiendo ningún trato especial; pero ellos no aceptarán ser tratados como individuos de segunda clase en su propia tierra ni en el escenario internacional. Solo una resolución acorde con el derecho internacional puede traer paz con justicia a esta afligida Tierra Santa.

Tanto el Salmista en el Antiguo Testamento [8] como Pedro en el Nuevo Testamento han dicho: “Pues quien quiera amar la vida y ver días felices, guarde su lengua del mal, y sus labios de palabras engañosas, apártese del mal y haga el bien, busque la paz y corra tras ella… el rostro del Señor está contra los que obran el mal” (I Pedro 3:10-12).

Reverendo Dr. Naim Ateek
Centro Ecuménico Sabeel de Teología de la Liberación, Jerusalén
7 de agosto de 2014

 

[1] Informe de la Situación de Emergencia en Gaza para el 5 de agosto de 2014, encontrado en http://www.ochaopt.org/

[2] http://richardfalk.wordpress.com/2014/07/28/joint-declaration-by-international-law-experts-on-israels-gaza-offensive/

[3] Véase la definición en http://en.wikipedia.org/wiki/Dahiya_doctrine

[4] http://richardfalk.wordpress.com/2014/07/28/joint-declaration-by-international-law-experts-on-israels-gaza-offensive/

[5] Según cifras publicadas por los departamentos de estadística israelí y palestino en 2013, hay 11,8 millones de personas viviendo en Israel y Palestina (entre el río Jordán y el mar Mediterráneo), de los cuales 6.016.920 son judíos y 5.800.000 palestinos. La población palestina está constituida por 1.596.000 ciudadanos palestinos de Israel que residen dentro de Israel y 4.204.000 palestinos que residen en Gaza, la Ribera Occidental y Jerusalén Oriental (The Guardian, “Israel’s Jewish population passes 6 million mark”, 1 de enero de 2013. Disponible en: http://is.gd/kfvsFw). Los 4,2 millones de palestinos que viven en Gaza, la Ribera Occidental y Jerusalén Oriental no gozan de autodeterminación, y también hay argumentos para afirmar que los 1,6 millones de ciudadanos palestinos de Israel no gozan de autodeterminación como pueblo al interior de Israel.

[6] De los 4,2 millones de palestinos, aproximadamente 2,2 millones, que viven en la Ribera Occidental y claramente no gozan de autodeterminación, están sometidos a la ley militar israelí.

[7] No hay cuestionamientos serios que pongan en duda que Jerusalén Oriental y la Ribera Occidental están bajo ocupación militar israelí y que, si bien Israel retiró sus colonos de Gaza siguiendo el plan de “desvinculación” de 2005, aún tiene “control efectivo” sobre las fronteras y el espacio aéreo alrededor de Gaza y, en consecuencia, es todavía la potencia ocupante para propósitos del derecho internacional.

[8] Salmo 34:12-14

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